23 de septiembre de 2021 | 16:00
Opinión

Romero expone saqueo y fracaso de Reforma Energética de EPN en Pemex

Corrupción y saqueó en la compañía petrolera mexicana durante el periodo “neoliberal”
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El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza presentó durante la conferencia mañanera del pasado miércoles 12 de mayo como la hoy empresa productiva del Estado fue convertida por los gobiernos anteriores en un mecanismo para transferir a compañías privadas del país y extranjeras riqueza derivada de la explotación de los hidrocarburos nacionales.

La corrupción y el saqueó de la compañía petrolera mexicana durante las administraciones federales llamados “neoliberales” pusieron a la empresa al borde de la quiebra, pero el Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) se ha propuesta rescatarla haciendo cambios que se trataron de explicar durante conferencia. La presentación del directivo, puso de manifiesto el fracaso de las políticas en materia petrolera de los gobiernos anteriores, así como el de la Reforma Energética impulsada por el expresidente Enrique Peña Nieto (EPN).

La presencia del funcionario de la petrolera estatal en la “mañanera” se debió a la solicitud del mandatario ante preguntas de los reporteros sobre diversos tópicos relacionados con la empresa.

Romero Oropeza se refirió a las preguntas que formulamos la reportera Érika Ramírez de Contralínea y de un servidor sobre el funcionamiento de P.M.I. Holdings B.V. y la relación con la refinería Deer Park que está ubicada en Texas donde Pemex es propietario del 50 por ciento.

El directivo explico “que cuando hicieron el cuestionamiento, que esta empresa estaba manejada (refinería Deer Park) por una filial de Pemex que se llama PMI Holdings y que estaba en los Países Bajos, tenía su domicilio fiscal, y que tenía la tesorería centralizada allá. Bueno, así funcionaba antes, lo que aquí se dijo es cierto, pero para el pasado”.

La refinería más grande de EU, se ubica en Texas

Hay que recordar que la sexta refinería más grande de los Estados Unidos, ubicada en, Texas, fue adquirida en un 50 por ciento por Petróleos Mexicanos, durante el gobierno del expresidente Carlos Salinas de Gortari teniendo como socio a la compañía británica holandesa Shell. La oscura operación de la hoy empresa productiva del Estado, que se realizó para adquirir la mitad de la planta de refinación, fue a través de su filial PMI Norteamérica SA de CV; y el costo fue por 11 mil millones de pesos.

Durante muchos años la empresa que hoy dirige Octavio Romero compraba a Shell el 50 por ciento del refinado de Deer Park, a cambio de que la planta de refinación texana garantizará la compra de petróleo pesado Maya a México. Con dicho acuerdo, Shell proporcionaba el 50 por ciento de crudo, y Pemex el otro 50 por ciento para refinar.

Las operaciones de PMI Holdings con la planta de refinación ubicada en los Estados Unidos eran poco transparentes y las utilidades generadas no llegaban a las arcas de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público.

Durante la conferencia el director de la empresa petrolera informó que en la actualidad todas las acciones de la parte mexicana de la refinería de Texas las tiene Pemex, con domicilio fiscal en el país, la tesorería está centralizada en la empresa productiva del Estado, los ingresos de crudo se transfieren al día siguiente que se reciben a Petróleos Mexicanos, se entregan los dividendos a la petrolera estatal y “las operaciones son revisadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; de manera que, efectivamente, operaba de esta manera poco transparente, hoy opera de manera totalmente transparente en México”.

Agregando que Pemex tiene una comercializadora que se llama PMI Internacional, que antes tenía 25 filiales, pero la actual administración ha transferido o consolidado cinco, además se redujeron ocho, quedando al día de hoy 12 y según informaron la meta es quedarse solo con 10.

Octavio Romero también habló de las plantas de hidrógeno señalando que estás son de suma importancia para las refinerías, pues eliminan el azufre y el nitrógeno del hidrocarburo, lo cual es indispensable para producir combustibles limpios.

El funcionario dijo que “en el gobierno anterior se tenía la intención de vender las plantas de hidrógeno de las seis refinerías, sólo alcanzaron a vender Tula y Madero, querían vender Cadereyta, pero alcanzamos a cancelar esa venta desde el principio”.

Derivado de la venta de la planta de Tula a Air Liquide, Pemex obtuvo cerca de 53 millones de dólares. Sin embargo, debido a que se requerían los servicios, el gobierno comenzó a rentarla y, durante 3.5 años, se ha pagado cerca de 49.3 millones de dólares (94 por ciento de lo que recibió por su venta). A todo esto, se suma que el contrato fue hecho por 15 años, por lo que se deberá pagar 261 millones de dólares por la renta una planta que se tenía.

En el caso de la planta de la Refinería Madero, la empresa Linde pagó 32.5 millones de dólares por ella, y posteriormente se hizo un contrato de renta por 15 años. Hasta el momento se ha pagado 27.5 millones de dólares por la renta de tres años, de los 46 millones que establece el acuerdo.

El funcionario agregó que luego de 20 años de la prestación del servicio, Pemex se verá obligado a extender los contratos o construir nuevas plantas, ya que éstas pertenecen a particulares. Por ello, el gobierno se encuentra en proceso de renegociación sobre la recompra de las plantas.

El tesoro de aguas profundas

Otro tema que abordo Octavio Romero en la conferencia de prensa fue lo relacionado con que México no ha podido encontrar el tesoro de aguas profundas que se prometió con la Reforma Energética aprobada durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto.

En La Mañanera desde Palacio Nacional, explicó que durante 15 años se invirtieron 241 mil millones de pesos para extraer hidrocarburos de aguas profundas y hasta la fecha no se ha obtenido “una gota de aceite ni un pie cúbico de gas”.

El funcionario presumió que en esta administración en dos años se invirtieron 80 mil millones de pesos en campos nuevos con los que se producen 186 mil barriles diarios de aceite y 415 millones de pies cúbicos de gas diarios con una inversión tres veces menor.

Por el contrario, con los 107 contratos entregados producto de la Reforma Energética para producir aceite se habló de que se iba a llegar a tres millones de barriles de producción; sin embargo, sólo están registrados mil 500 barriles diarios al inicio de los contratos, pero porque ya era un trabajo iniciado por Pemex.

Como vemos, la hoy empresa productiva del Estado, fue saqueada por muchos años y le impusieron políticas equivocadas que fueron un fracaso y que tienen al borde de la quiebra a la petrolera.