Lewis Hamilton, el máximo ganador de toda la historia de la Fórmula 1 - igualado con el alemán Michael Schumacher, en títulos - considera que a sus 37 años aún está lejos del retiro de la parrilla del Gran Circo. Recientemente, ante el anuncio de Sebastian Vettel de su retiro de la máxima categoría, el heptacampeón fue cuestionado acerca del tema.

Si bien es cierto que de los pilotos de su generación aún quedan tres nombres dentro del paddock, entre Hamilton, Vettel y Alonso, para la siguiente temporada solo el asturiano y el británico estarán corriendo el mundial en Aston Martin y Mercedes, respectivamente. El retiro del multicampeón alemán, hizo que la prensa especializada le cuestionara a Hamilton si ya era tiempo de dejar el volante de un Fórmula 1.

Lewis lo ha dejado muy claro y ha dicho que no se ve en el retiro en el corto plazo; estamos hablando de un piloto cercano a los cuarenta años y que ya lo ha ganado todo, y por mucho, en el mundo de la máxima categoría. Pero parece que su motivación para seguir es otra; claro que posee sangre ganadora y por esa razón se le verá compitiendo por podios y por el mismo campeonato para, por lo menos un par de temporadas más, si es que Mercedes mejora en cuanto al rendimiento de sus monoplazas para esos años.

Sin embargo, no hay que olvidar que lo de Hamilton va más allá de ser un auténtico ganador en pista, también es un gran impulsor de causas a seguir por millones de personas alrededor del mundo; y, ojo aquí, se podrá estar o no de acuerdo con los movimientos de corte progresista que actualmente se están dando en muchas latitudes del mundo, pero lo cierto es que Hamilton se destaca por su enorme activismo, particularmente con el movimiento #BlackLivesMatter, con el que lucha por los derechos de las personas de color.

Es evidente que pilotos como Hamilton o el mismo Vettel le han traído a la parrilla de la Fórmula 1, mucho ruido en temas de inclusión e igualdad. Eso es excelente por el hecho de que causas muy nobles para millones de personas, se hacen ver en una vitrina tan gigantesca como lo es la de la madre del automovilismo a nivel mundial.

De la misma manera, queriéndolo o no, este tipo de luchas sociales también hacen más mediático al mundial de la Fórmula 1, el principal producto de la FIA y de Liberty Media que ya en sus dinámicas de promoción de los Grandes Premios, izan banderas de impulso hacia la inclusión.

Hamilton seguirá luchando por ser o estar dentro de los mejores pilotos de la actual parrilla, una parrilla con un relevo generacional importante en cuanto a cantidad y calidad de los pilotos; además, el británico seguirá promoviendo movimientos sociales de la agenda progresista desde el Gran Circo.

Su trayectoria brillante le da para eso, lo ganador que es como deportista, provoca que tenga vía libre en esa otra pista donde la “competencia” solo es de dos, la del inglés y el alemán, este último en su año final dentro de la parrilla.

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