El desastre económico, político y epidemiológico ha rebasado completamente al veterano político y presidente Joe Biden.

Ya sea por razones físicas, cognitivas o políticas, pero Joe Biden simplemente no puede con el paquete que significa gobernar un país en una severa crisis, los Estados Unidos de “América”.

Una muestra más de la falta de energía, o capacidad de concentración del político con casi ocho décadas de vida, es la nueva información, difundida por la agencia Associated Press, que informa que Biden pasó 99 días de su “gobierno” en su natal estado de Delaware, un paraíso fiscal dentro de territorio norteamericano donde el ahora presidente comenzó su fructífera carrera política, ganándose el apodo del “senador de las tarjetas de crédito” por sus constantes deferencias a los bancos y empresas financieras.

Ni Biden, pero tampoco su equipo, han podido cumplir sus promesas de campaña ni estabilizar un poco la situación en su país.

Mientras que la popularidad del presidente ha colapsado a un 33 por ciento, su vicepresidenta Kamala Harris sigue siendo sumamente impopular y otro personaje que se maneja como su posible sucesor, el secretario de Transporte Pete Buttigieg, además de ser un tipo completamente carente de carisma, ha fracasado como secretario de Transporte, con toda la problemática en las líneas de suministro que han dejado vacíos anaqueles a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

Mientras que los excepcionalistas y racistas “analistas” de dicho país dicen que los mercados semi-vacíos son una escena “soviética” o “comunista”, los mercados de China, la principal potencia comunista del planeta, no sufre ni de cientos de miles de muertes por Covid, ni de escasez de productos básicos, ni de inflación.

Las consecuencias de la ineptitud de Biden y del fracaso del obsoleto sistema político estadounidense, que data de la era de la esclavitud tendrá una serie consecuencia: los republicanos arrasarán en las próximas elecciones intermedias en unos meses y esto abrirá la puerta al regreso de Donald Trump a la Casa Blanca... o incluso de un personaje peor.