La entrevista

Son exitosas las entrevistas en el periodismo por una de tres razones:

  • (i) Porque el entrevistador —o los entrevistadores— logran que la persona entrevistada se exprese maravillosamente sobre temas de interés público.
  • (ii) Porque el entrevistador —o los entrevistadores— logran que la persona entrevistada dé a conocer información confidencial.
  • (iii) Porque el entrevistador —o los entrevistadores— logran que la persona entrevistada diga enormes tonterías que meten en serios problemas a las más importantes instituciones públicas o privadas.

La entrevista que se le hizo a Hugo López-Gatell en El Chamuco TV fue un gran trabajo periodístico, quizá histórico, porque los entrevistadores —los moneros El Fisgón, Hernández y Rapé— lograron que el entrevistado expresara pendejadas gigantescas que han metido en un serio lío a la 4T.

Lo que dijo Gatell en El Chamuco TV indignó todavía más a la parte —creciente, sin duda creciente— de la sociedad mexicana que ya estaba muy enojada con el gobierno por la falta de medicamentos para tratar el cáncer infantil.

Seguramente no es lo que buscaban los moneros —creo que pretendían lo contrario: que quedara claro que la administración federal de izquierda no tiene la culpa del desabasto—, pero contra sus deseos lo único que consiguieron fue un éxito periodístico que ha incrementado el descontento de numerosas familias de todas las clases sociales por el mal desempeño del sector público en el tema.

¿La culpa es de Gatell? No, no lo es

Por supuesto que no. La culpa del desabasto la tiene Marcelo Ebrard.

Quienes me han leído van a decir que me cae mal el canciller, y es cierto: me parece un tipo bastante arrogante. Pero ello no influye en lo que diré enseguida.

No es invento mío que Ebrard esté en el centro de los dos más serios conflictos que ha enfrentado la 4T: la pésima construcción de la Línea 12 del metro y el desabasto de medicinas.

En el caso de los medicamentos debe subrayarse un hecho público: quien convenció a AMLO, en la campaña electoral presidencial de 2018, de que la mejor manera de combatir la corrupción —innegable— en lo relacionado con la compra de medicamentos era recurrir a la UNOPS.

Andrés cometió el error de creerle a Ebrard, y su gobierno hoy sufre las consecuencias de lo que fue una gigantesca metida de pata.

Hubo gente que la advirtió a tiempo a López Obrador que la UNOPS no estaba preparada para un reto como el de la adquisición de las medicinas que necesita un país del tamaño de México, pero el entonces candidato presidencial no hizo caso; prefirió apoyar el proyecto de Ebrard, que estaba destinado al fracaso, y fracasó.

¿Qué carajos es la UNOPS?

Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos —The United Nations Office for Project Services—.

En su página de internet, la UNOPS dice que “presta servicios de infraestructura, adquisiciones y gestión de proyectos para lograr un mundo sostenible”.

Ahora bien, para entender lo que hace la UNOPS hay que parafrasear a Gatell: la UNOPS sí sirve para lo que sí sirve y no sirve para lo que no sirve. ¿Se entiende? Es muy sencillo, veamos.

Fue muy eficaz la UNOPS en la compra de de 23 camionetas, nueve ambulancias y nueve carros fúnebres como ayuda en la lucha contra el ébola en Sierra Leona, uno de los países más pobres del mundo.

Pero la UNOPS jamás había manejado un proyecto tan complejo como la adquisición de la mayor parte de los medicamentos consumidos en una de las economías más grandes del planeta, la mexicana.

Ebrard pensó lo contrario, lo planteó al candidato López Obrador, consiguió que la UNOPS apoyara su idea y se ganó el nombramiento de secretario de Relaciones Exteriores.

Aquel tuit de Ebrard

Feliz como una lombriz se puso Ebrard cuando la UNOPS le hizo caso:

Después de eso, el 5 de julio de 2018, ya como presidente electo, AMLO hizo “el primer cambio de su gabinete” —así lo dijo el sitio de internet de la revista Expansión— y designó a Ebrard en la SRE en lugar de quien había nombrado originalmente, Héctor Vasconcelos, quien se quedó en el Senado a disfrutar la dicha inicua de hacer patria haciendo nada.

¿Ha funcionado la UNOPS?

En Sierra Leona, sí. En Haití, también. Y en algunos otros países aportando su ayuda en proyectos humanitarios de un tamaño, por así decirlo, modesto.

Lo cierto es que ha sido un desastre el proyecto de la UNOPS para comprar las medicinas que hacen falta en México. Esta es la verdad, la única explicación del desabasto de remedios para tratar el cáncer infantil, la artritis juvenil sistémica y muchas otras enfermedades que aquejan a niños y adultos.

¿Qué debió hacer AMLO para luchar contra la corrupción de las farmacéuticas? Comprar mejor y, sobre todo, ¡¡¡expropiar!!!

Para combatir la corrupción de las farmacéuticas, la 4T debió haber hecho algo muy distinto a pedirle a UNOPS que participara en un proyecto de compra que rebasaba por mucho a esa oficina de la ONU.

Por ejemplo, corriendo el riesgo de que se le acusara de comunista, Andrés Manuel debió expropiar a la empresa Pisa, que tiene parada una empresa de medicamentos oncológicos en Coyoacán.

La expropiación es legal y no tiene nada de comunista si se realiza por razones de interés público. AMLO todavía podría hacerlo. No es justo que una fábrica de medicinas no genere productos que pueden salvar las vidas de muchas personas de todas las edades.

Si le preocupara el conflicto ideológico, el presidente López Obrador podría entregar —para su más eficaz operación— la planta de Pisa al Consejo Coordinador Empresarial inmediatamente después de expropiada. Y enseguida venderla a inversionistas interesados en hacer negocios farmacéuticos de forma decente, que dos o tres habrá en México.

Hizo mucho daño a la 4T a nivel nacional la expropiación de un club de golf en Baja California porque no se justificaba la utilidad pública —era un capricho del gobernador Bonilla—, pero nadie se opondría a poner en marcha una fábrica de los medicamentos que tanto se necesitan.

Además de expropiar, quitar contratos y aun castigar ejemplarmente a la gente que ha abusado en la venta o renta de medicinas o de equipos de salud al gobierno —como la familia de Roberto Madrazo, que para defenderse creó el sitio Latinus con Carlos Loret de Mola y Brozo—, el gobierno de México debió recurrir a expertos en grandes proyectos de adquisición del sector privado para poner orden en las compras. Conste, orden operativo y logístico, no político. ¿UNOPS como asesor estratégico? Por favor.

El fracaso de la ONU con las vacunas

A la famosa ONU no le sale nada bien. No pasó de “hermosa idea” —como dijo la revista Lancet— la iniciativa Covax, de la Organización Mundial de la Salud, para garantizar la vacunación en todo el mundo.

En efecto, muy hermosa idea, pero absolutamente inútil. Si el gobierno de México hubiera puesto todas sus esperanzas en Covax, seguiríamos sin vacunas. Por fortuna, la 4T decidió ir a los neoliberales mercados a comprar las inyecciones, y más o menos hemos salido adelante.

La apuesta por UNOPS para adquirir medicinas nos tiene en una terrible crisis. Llegó la hora de aceptarlo.

Lo que sí dijo y lo que no dijo Gatell

En la entrevista con El Chamuco TV el subsecretario López-Gatell no dijo que los niños con cáncer sean golpistas. Esa fue una tontería inventada por tuiteros enojados con AMLO y la 4T, que desgraciadamente repiten perioistas profesionales, como Enrique Quintana hoy en El Financiero: “López-Gatell y los ‘niños golpistas’: ¿el Waterloo de la 4T?”. Un columnista serio hasta entrecomilla lo que el funcionario no expresó.

Gatell sí negó el desabasto de medicinas para el cáncer infantil. Esta fue una enorme mentira del rockstar de la epidemiología con la que intentó justificar un fracaso del gobierno federal, que en su origen, como hemos visto, no es culpa de López-Gatell, sino de Ebrard. Lo que sea, solo por esa falsedad merece el subsecretario que se le escupa en la cara; con sus palabras insultó a la gente que sufre la escasez de medicamentos.

También, el subsecretario de Salud minimizó las legítimas protestas de los padres de niños con cáncer. Dijo que solo son 20 los que salen a la calle, los mismos 20 desde 2019. Fue tan grande su inmoralidad que ayer martes, en la mañanera de AMLO, rectificó —seguramente el presidente López Obrador lo regañó por andar de babas—y calificó de justos los mencionados reclamos.

Gatell sí mencionó abiertamente que detrás de las protestas por la escasez de medicinas hay “narrativas golpistas”. Esta fue otra enorme pendejada del subsecretario, ya que evidentemente es la escasez de medicinas lo único que moviliza a los padres y a las madres que buscan remedios para sus niños y niñas y no los encuentran.

Sí dijo Gatell que el dolor humano por la enfermedad y la falta de medicamentos lo explotan grupos políticos contrarios a la 4T. Es verdad, sin duda. Pero la culpa es del propio gobierno, ya que si las medicinas no faltaran nadie explotaría tal situación.

La opinión de Andrés Manuel que obligó a Gatell a cambiar su discurso

Hugo López-Gatell pasó del insulto a la solidaridad con los niños enfermamos y sus familiares porque el presidente López Obrador no iba a compartir un discurso tan inmoral.

La posición del presidente de México, genuinamente humanista, debe destacarse:

√ “Mi respeto a las madres, a los padres de los niños con cáncer, decirles que estamos haciendo todo siempre para que no les falten los medicamentos, enfrentando todos los obstáculos, y que vamos a cumplir, estamos haciendo gestiones especiales”.

“Estamos adquiriendo todos los medicamentos, todos, y ya se va avanzando mucho en la compra consolidada de medicamentos”.

“Todo esto se origina porque en el gobierno anterior había pues un monopolio que controlaba la venta de los medicamentos al gobierno, un jugoso negocio de 100 mil millones de pesos”.

√ “Había tres distribuidoras que vendían 70 mil millones de pesos de medicinas, pero además medicinas de mala calidad, a precios elevadísimos. Estas empresas tenían y siguen teniendo respaldo de políticos, de medios de comunicación”.

“Ahora se están comprando los medicamentos en el extranjero para romper el monopolio y ya estamos a punto de lograrlo. Nos llevó tiempo porque tuvimos que enfrentar muchos obstáculos”.

√ “Ya estamos consiguiendo todos los medicamentos, hay medicamentos oncológicos que son mucho, mucho, mucho muy difícil de conseguir. De estos 25 que hablas, cuando menos ya se tienen adquiridos 21, hasta ayer nos faltaban cuatro, dos los van a hacer de manera especial por nosotros en Japón. Y todos los días estamos viendo esto”.

√ “Tienen los padres de los niños todo el derecho a exigir, a demandar, a manifestarse, pero aprovecho para decirles que no descansamos porque queremos que tengan sus medicamentos y que ya muy pronto lo vamos a lograr, aunque no les guste a los empresarios corruptos, políticos corruptos, dueños de medios de comunicación, que también estaban metidos en el enjuague, en el negocio de la venta de los medicamentos”.

“No permitían que se compraran los medicamentos en el extranjero por ley, no se podía comprar ningún medicamento en el extranjero, sólo aquí. Se protegía a este grupo que vivía medrando al amparo del poder, con la salud de los niños y de los enfermos, medrando con la salud del pueblo, porque robarse el dinero de las medicinas ya es lo peor que puede haber, es pecado social”.