Suponer es sinónimo de conjeturar. Pero también, al menos en este caso, significa desear.

Es decir, deseo que ya esté en la cárcel el tipo gordo y abusivo —y desde luego cobarde—, vestido con camisa de la autoridad migratoria, quien rodeado y aun protegido por agentes de la Guardia Nacional, pateó en la cabeza a un migrante en el suelo, sometido, indefenso.

El video aquí está, lo ha visto mucha gente en las benditas redes sociales:

Resulta muy sencillo identificar al tipejo obeso y cobarde. Sus jefes del área migratoria y los jefes de la Guardia Nacional seguramente ya lo vieron en acción y ya preguntaron el nombre de ese tarado. ¿Ya lo arrestaron?

Supongo —conjeturo, espero— que el propio presidente de México ya se indignó como tantos mexicanos por ese video. ¿Ya se aseguró Andrés Manuel de que haya sido inmediatamente castigado el gordo infeliz que agredía gente protegido por la Guardia Nacional?

Si la 4T no actúa en este caso con la velocidad del rayo perderá algo de lo mejor que tiene: autoridad moral.

No puede darse ese lujo el movimiento de transformación del presidente López Obrador. ¿O incomprensibles razones de Estado dejarán impune al gordo cobarde que pateó en la cabeza a un migrante que habían derribado varios policías?