Escenario Uno

√ Anteayer domingo Marcelo Luis Ebrard Casaubón estaba perfectamente sano y se destapó en Guadalajara frente a algunos simpatizantes. Pensó que era su derecho hacerlo en su día de descanso, y lo hizo. Como no estaba enfermo, no contagió a nadie en el evento.

√ Ayer lunes a las 8:02 AM el señor Ebrard seguramente seguía en buen estado de salud ya que tuvo ánimos para compartir su WhatsApp en Twitter: “5515025360 mi what’s up para estar comunicados. Si quieren mandar mensaje los leo. Buena semana!!”. No es grave que se le dificulte escribir correctamente el nombre de la famosa aplicación de mensajería instantánea. Sí es una falta mayor, en alguien de su posición política, ignorar que, en español —cito a la Fundéu de la Real Academia Española—, “las preguntas directas y las exclamaciones requieren dos signos: el de apertura y el de cierre”.

√ Ayer a las 11:28 AM Marcelo seguía muy sano —al menos no se le veía acatarrado— en el video que difundió en la misma red social: mostró su oficina, explicó que se le complica responder de inmediato todos los mensajes de WhatsApp y presumió que trabaja intensamente para preparar una gira de AMLO a Washington.

√ Ayer mismo a las 6:11 PM, ya con un catarro, envió un tuit para informar que se había hecho la prueba covid y salió positivo. Añadió un dato inquietante: “Hoy no estuve en el gabinete de seguridad” celebrado ayer lunes a las 6:00 AM, lo que significa una de dos cosas: (i) que ya sabía que estaba enfermo y por eso no acudió a Palacio Nacional o (ii) unas 12 horas antes de la prueba covid no sabía que estaba enfermo y se ausentó por cualquier otra razón. Eso de su falta de asistencia por cualquier otra razón a una reunión de trabajo —por el que se le paga un salario— obedeció también a una de dos: (i) se quedó en Guadalajara y no pudo llegar a tiempo o (ii) no quiso acudir a la oficina del presidente López Obrador porque pensaba que se iba a llevar un fuerte regaño por su ruidoso destape de Guadalajara que solo generó divisiones entre quienes aspiran a la candidatura presidencial de Morena.

Escenario 2

√ Anteayer domingo Ebrard ya estaba enfermo de algo parecido al catarro y, a pesar de ello, fue tan irresponsable —absolutamente irresponsable en tiempos de covid— como para destaparse en Guadalajara frente a algunos simpatizantes a quienes pudo haber contagiado.

√ Ayer lunes a las 8:02 AM, consciente Marcelo de que podía tener covid y de que, por lo tanto, existía la posibilidad de aislarse varios días, compartió su WhatsApp en Twitter, ya que iba a tener tiempo para responder mensajes de todo tipo.

√ Ayer a las 11:28 AM el canciller pensó que ya no estaba enfermo y se fue a su despacho donde hizo un video tuitero, en el que mostró su oficina, habló de que se le iba a dificultar dar respuesta a todos los mensajes de WhatsApp y comentó lo de la visita de AMLO a Washington. Esto fue irresponsable ya que con los catarros nunca se puede estar seguro de que se van tan rápido como llegan; de hecho el catarro volvió, como lo anunció el propio Ebrard.

√ Ayer mismo a las 6:11 PM Marcelo informó que se hizo la prueba covid, seguramente porque le regresó el catarro —insisto en afirmar que las inflamaciones del aparato respiratorio, por leves que sean, no son confiables: cuando uno piensa que se han ido, regresan—, y pues la de malas, el secretario de Relaciones Exteriores salió positivo; añadió en su mensaje lo ya mencionado de “hoy no estuve en el gabinete de seguridad” celebrado 12 horas antes, lo que significa que aplicó un criterio de responsabilidad y, a pesar de no contar todavía con la confirmación, decidió no exponer al posible contagio a su jefe, el presidente López Obrador. El criterio de irresponsabilidad lo exhibió Ebrard el domingo en Guadalajara y ayer mismo al presentarse en su oficina.

Una de dos

1.- Marcelo Ebrard es un mentiroso que se inventó lo del covid para evitarse —en la mañanera de ayer y durante toda esta semana— fuertes regaños de parte de Andrés Manuel, quien probablemente no vio con buenos ojos el destape de su canciller en Guadalajara…

2.- Ebrard es un irresponsable, ya que a pesar de saberse acatarrado —se le viera enfermo o no en el video, eso es lo que Marcelo expresó— acudió el domingo a un evento político en la capital de Jalisco y ayer lunes a su oficina.

Es la opción dos, a juzgar por la actitud de Adán Augusto

En este momento no hay nadie más cerca del presidente Andrés Manuel López Obrador que su secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.

Lo anterior significa que Adán es, al mismo tiempo, un fuerte aspirante presidencial y el encargado de transmitir los mensajes políticos más delicados que envía su jefe, AMLO. Desde luego, mensajes de Andrés Manuel a quienes se pasan de listos tanto en el gabinete como en el sector empresarial.

Entonces, no fue un gesto infantil el del titular de Gobernación cuando decidió imitar lo que hizo Ebrard de compartir su número telefónico.

Lo que dijo Adán después de hacer público su WhatsApp llevaba toda la intención de bajarle las defensas políticas a Marcelo: “Yo sí respondo (a diferencia de Marcelo que no contesta todo lo que le manda la gente), mire, ahí está. Mándeme un mensaje, póngame a prueba”.

La comparación debe haber puesto en muy malas condiciones políticas al señor canciller, quien seguramente por eso —y para evitar encontrarse con Andrés Manuel— de plano se enfermó o se inventó que se había enfermado. Ya volverá al trabajo cuando el presidente se olvide del destape de Guadalajara…, pero ¿tan rápido se olvida de estas cosas un tabasqueño con tan buena memoria?