Hace semanas Marcelo Ebrard dijo que buscará la presidencia en 2030. Ayer lo imitó Samuel García. Ni duda cabe, la lucha libre de la sucesión presidencial es el deporte nacional por excelencia.

Si en el sexenio de AMLO la sucesión se adelantó por decisión del presidente, la contienda para elegir a quien llegará a Palacio Nacional después de la presidenta Sheinbaum se ha anticipado todavía más: ¡ha dado inicio antes de que ella formalmente llegue al poder!

La explicación de la excesivamente adelantada sucesión 2030 está en la de plano inalcanzable ventaja de Claudia Sheinbaum, quien supera a Xóchitl Gálvez en todas las encuestas por diferencias que van de los 35 a los 52 puntos porcentuales. Como Xóchitl no da pelea, la gente mejor se distrae pensando en nombres para suceder a Claudia.

Enseguida un primer pronóstico electoral para el sexenio 2030-2036.

1º Luis Donaldo Colosio Riojas.

Tendrá 45 años en 2030. Arrancará líder en las encuestas el sexenio 2024-2030 de Claudia Sheinbaum. Pronostico que Donaldo, bien asesorado, cambiará de partido: dejará a Movimiento Ciudadano, que podría perder su registro el próximo año, para intentar la refundación de un instituto político más creíble y con mucha mejor marca, el PAN.

2º  Omar García Harfuch.

El senador García Harfuch será un político de 48 años en 2030. Empezará el próximo sexenio en segundo lugar. Es popular, pero menos que Colosio. Crecerá o bajará en las mediciones de preferencias electorales dependiendo de su trabajo al lado de la presidenta Sheinbaum, a la que acompañará casi seguramente como secretario de Seguridad. Si es tan bueno como el que realizó en la Ciudad de México, podría superar al hijo del candidato asesinado en 1994.

3º  Mariana Rodríguez.

Ella tendrá 35 años de edad en 2030. Su marido, Samuel García, ha anunciado que buscará ser el sucesor de la presidenta Sheinbaum. Pero me parece que el Napoleoncito regiomontano perderá en las encuestas frente a su propia Josefina. Vi la película Napoleón, de Ridley Scott. Me gustó mucho. Brilla más Josefina de Beauharnais, interpretada por Vanessa Kirby, que el Bonaparte que le toca representar a Joaquin Phoenix.

En estos tiempos es Josefina la que debe irse al campo de batalla; a Napoleón le toca quedarse en casa.

En cuanto Mariana rebase a Samuel en las encuestas —ocurrirá muy pronto—, además de una crisis matrimonial que espero superen, se generará un gran debate nacional que a ella la hará todavía más popular: el de su elegibilidad.

La Constitución dice que solo podrá ser presidente o presidenta de México quien tenga 35 años cumplidos el día de la elección. Si en 2030 las votaciones se celebran en junio o julio, Mariana no podrá ser candidata: ella los cumplirá el 10 de agosto de ese año.

Honestamente hablando, yo apoyaría una reforma para que la Constitución diga “tener 35 años cumplidos el año de la elección” o bien “tener 35 años el día de la toma de posesión”. No será democrático eliminar por ser dos meses menor a una mujer que tiene todo para dejar atrás a su sobrevalorado marido y para ser muy competitiva en las elecciones presidenciales de 2030.

4º Clara Brugada.

La siguiente jefa de gobierno de la Ciudad de México tendrá 67 años de edad en 2030. Desde el arranque del sexenio de la presidenta Sheinbaum estará entre las personas favoritas en las encuestas de una sucesión tan adelantada que se anticipó desde antes de las votaciones presidenciales de 2024.

Su ventaja será, precisamente, el cargo de jefa de gobierno de la capital. Sería la tercera persona en llegar a la presidencia después de haber gobernado la CDMX —primero lo hizo Andrés Manuel López Obrador y en unos meses lo hará Claudia Sheinbaum—.

Pero esa ventaja de Brugada será su desventaja: la gente del resto del país quizá pensará que ya sido mucho —demasiado— entregar la presidencia a quienes han sido gobernantes de la ciudad capital.

5º Andrés Manuel López Beltrán.

Talento político tiene de sobra el segundo hijo de AMLO. Pero todo lo que ha hecho su padre le ha impedido desarrollar plenamente su carrera.

El próximo sexenio, con Andrés Manuel en calidad de expresidente, el bastante conocido —y muy calumniado, tristemente demasiado calumniando— Andy tendrá 44 años y, si lo desea, recorrerá su propio camino en la política.

Las biografías de los mayores cuentan —Colosio Riojas lo sabe bastante bien— y la de Andrés Manuel hijo tiene todo para cautivar a la sociedad mexicana. Dependerá de que solo se decida para aparecer y avanzar en las encuestas.

6º Luisa María Alcalde Luján.

La actual secretaria de Gobernación será fundamental en el gabinete de la presidenta Sheinbaum. Ahora mismo tiene 36 años de edad y experiencia política de sobra. Ha sido dos veces secretaria de Estado y ha participado en el poder legislativo. En 2030 tendrá 43 años. Si trabaja correctamente el próximo sexenio y si, además, mejora un poco su estrategia de comunicación, será una formidable aspirante presidencial.

7º Gerardo Fernández Noroña.

Tendrá 70 años en 2030. Si se toma en serio y cambia su modo bravucón por un estilo más educado, será al fin un gran aspirante a la presidencia de la nación.

8º Tatiana Clouthier.

La hija del gran Maquío está llamada a ser la mujer que derrote en todo a Mariana Rodríguez. Ojalá la enfrente el próximo año en las elecciones para el Senado por Nuevo León. Creo que con una buena fórmula —se habla de Waldo Fernández— podría derrotar a la fosfo fosfo, quien me parece sí cumple el requisito de la edad para ser senadora.

9º Marcelo Ebrard.

Tendrá 71 años en 2030. Se frustrará en las primeras mediciones de preferencias electorales que se hagan después de 2024: no estará en el top 5 e inclusive podría salir del top 10.

Ni hablar, el que más ha dicho que será presidente en 2030, creo que se quedará con las ganas. Le hará la lucha, es su derecho, pero creo que solo escribirá un capítulo más del aburrido libro La guerra perdida de Ebrard por conquistar la presidencia de México.

10º Santiago Creel.

Este panista lo intentará de nuevo. No quiere morir sin haber sido candidato presidencial. Lo ha intentado dos o tres veces y ha fracasado en todas las oportunidades. A los 76 años fracasará de nuevo en 2030. También tiene su libro listo para la imprenta: La guerra perdida de Creel por conquistar la presidencia de México.

11º Pedro Ferriz Hijar.

Si su papá, Pedro Ferriz de Con, buscó ser presidente antes de 2018, el junior lo intentará en 2030. No encontré en internet su edad, pero ese requisito sí lo cumple. No llegará a nada. Me temo que a las casas encuestadoras les dará hueva medirlo.

12º Carlos Loret de Mola.

54 años en 2030. Este calumniador profesional pensará que es tan popular que el pueblo lo aclamará y lo llevará en hombros a la presidencia. No ocurrirá.

El principal problema de Loret en el sexenio de la presidenta Sheinbaum será que no tendrá ya su bien patrocinado sitio de internet para seguir sembrando mentiras y odio: quienes lo financian, integrantes de la priista familia Madrazo, dejarán de hacerlo.

Los Madrazo no lograron nada difamando casi a diario a AMLO y a su familia, y creo que ya están cansados de perder dinero en un proyecto que no va a ningún lado.

Habrá encuestadores que midan a Loret, pero sus porcentajes de preferencias serán bajos.

13º Xóchitl Gálvez.

67 años en 2030. Lo intentará otra vez: otra vez sin éxito. Aburrirá al público con la gran estrategia que fascina a Jorge El Güero Castañeda: contar la historia de las gelatinas.

14º Samuel García.

43 años en 2030. No empezará bien en las encuestas: su intento ranchero y muy a lo pendejo de golpe de Estado en Nuevo León lo perjudicará seriamente. Muy pronto su esposa Mariana lo rebasará. Ello significará problemas conyugales —que con paciencia y buena fe superarán—, pero también que Sami se hundirá en las mediciones. Ni modo, así serán las cosas.