En uno de los más recientes spots de su campaña como precandidata a la presidencia por Morena y su coalición, Claudia Sheinbaum dice que, mientras en el pasado a las mujeres nos decían que “calladitas nos veíamos más bonitas”, hoy en México “es tiempo de mujeres transformadoras”.

En un spot “filmado 100% por mujeres”, Sheinbaum incluye a niñas y mujeres de distintas edades, profesiones, actividades y orígenes, y afirma que las mujeres tenemos derecho a ser lo que nos propongamos. Podemos ser desde gobernadoras, “hasta precandidatas a la presidencia”. En la actual administración, “la mitad del gabinete son mujeres”. Además del ejecutivo, en el poder judicial y el legislativo hoy las mujeres destacan por ejercer el mando y definir caminos.

Una de esas mujeres transformadoras, Victoria Rodríguez Ceja (primera mujer en el cargo de gobernadora del Banco de México -BdeM-, desde que fue fundado en 1925), recibió un reconocimiento de talla internacional, al ser distinguida por la prestigiada revista especializada, The Banker, como “la banquera central del año 2024 para América”.

Este nombramiento tiene especial significado en el contexto de la 4T. Cuando el presidente López Obrador nominó a Victoria como gobernadora del BdeM, para el periodo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2027 en diciembre de 2021, fue severamente criticada por legisladores y voces de la oposición (Rodríguez Ceja había sido aprobada por los senadores como miembro de la junta de gobierno del banco, pero su designación como gobernadora fue del ejecutivo).

Rodríguez Ceja contaba con la confianza del presidente, pero sus opositores decían que no reunía los requisitos ni la experiencia monetaria para estar al frente del banco central. Además, se cuestionaba que, como ex subsecretaria de Egresos, Victoria mantendría una liga de subordinación con el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y el propio presidente, y entonces podría vulnerarse la naturaleza autónoma del BdeM.

Hubo inclusive un suceso, en marzo de 2022, que quedaría como anécdota, cuando AMLO, previo a la reunión anual de la Asociación de Bancos de México, anunció anticipadamente la decisión de política monetaria del BdeM, una facultad exclusiva de la banquera central y su junta de gobierno (dicho sea de paso, compuesta por cuatro subgobernadores, dos de ellas mujeres, Irene Espinosa y Galia Borja), que se ejerce a través de comunicados oficiales. Su imprudencia fue tomada por quienes trabajamos en el medio financiero como una delicada filtración de información confidencial (inclusive escribí un artículo en SDP Noticias, denunciándolo). En ese entonces AMLO pidió disculpas, literalmente (una de las pocas veces que lo ha hecho, por cierto), y a partir de ahí el camino ascendente de Victoria tomó bríos propios, con un claro manejo autónomo de la institución, muy certero y prudente, por lo que hoy es reconocida internacionalmente.

Victoria ocupa un puesto definitorio en la conducción de la dirección financiera de nuestro país en una industria tradicionalmente dominada por hombres. Con su estilo serio, inteligente, y atinado fue acallando las voces de sus retractores, hasta ganarse el respeto de todos.

Entre otras razones, Rodríguez Ceja obtiene esta designación por:

  • “Adoptar una postura monetaria proactiva y establecer de manera oportuna y efectiva una tasa de referencia consistentemente enfocada en llevar la inflación a su meta de 3 por ciento, además de realizar un importante esfuerzo por comunicar las razones por las que se requería una postura restrictiva”.
  • “Por mantener fuerte a la economía gracias a un sólido marco macroeconómico”
  • The Banker reproduce los comentarios de la gobernadora, quien señala que “este marco se ha construido a lo largo de muchos años, anclado en la disciplina fiscal y una política monetaria centrada en la estabilidad de precios, un sistema financiero sólido, un sistema bancario bien capitalizado y cuentas externas sostenibles, un régimen de tipo de cambio flexible y niveles adecuados de reservas internacionales”. (Comunicado de prensa BdeM, 03 de enero, 2024).

El logro de Victoria no solo es motivo de orgullo sino un factor de impulso para el país, frente al entorno económico mundial. La conducción diligente del BdeM ha creado las condiciones de credibilidad y manda una señal de confianza que los inversionistas, nacionales y extranjeros, requieren para expandirse en México.

Hoy resulta de especial relevancia que el reconocimiento sea otorgado a una mujer. Sin duda, como lo demuestra el que el cargo por la jefatura suprema de la nación en 2024 esté por definirse entre Claudia Sheinbaum o Xóchitl Gálvez, “¡las mujeres transformadoras cambiamos el mundo!” (spot de Claudia). Sigamos cosechando éxitos con resultados.