Sin conceder un ápice de importancia a las obvias manifestaciones de inconformidad que acarrearía entre médicos mexicanos la nueva contratación de homólogos cubanos para atender el sector salud nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a encender la mecha al imponer su voluntad y anunciar a su regreso de la gira realizada por países de Centroamérica y el Caribe, la firma de un acuerdo con Cuba que incluye la contratación de más de 500 médicos de la isla “para enfrentar el déficit que tienen nuestro país, en particular en las zonas más vulnerables”.

El convenio signado por el Ejecutivo de la nación generó ya toda clase de manifestaciones de rechazo, al tiempo que reavivó aquellas versiones que surgieron por allá de septiembre de 2021 durante la pandemia por COVID-19, cuando se hizo traer médicos cubanos y se habló de posibles actos de explotación laboral y abusos que sufren los integrantes del gremio que participan en las denominadas “misiones por el mundo”.

El tema lo abordamos en este espacio con toda oportunidad, señalando las violaciones a los derechos humanos a los que hace referencia la ONG Prisoners Defenders, en el sentido de que estos profesionales -artistas, ingenieros, marinos, maestros y personal de la salud- no participan de manera voluntaria en estas misiones siendo que el régimen cubano les retiene los pasaportes y solo perciben el 20 % de sus salarios, quedándose el porcentaje restante en manos del gobierno cubano. Asimismo, de que la llamada «ley de los 8 años» prohíbe a los profesionales volver a Cuba durante 8 años si no regresan al país tras terminar el trabajo, y los califican como «desertores» e «indeseables». Según PD, miles de profesionales sufren este tipo de condiciones cada año, con el consiguiente daño sicológico para sus hijos, cónyuges y familiares.

Aquí comparto lo que escribí en septiembre de 2021:

“¿FUERON EXPLOTADOS MÉDICOS CUBANOS QUE ESTUVIERON EN MÉXICO?”

En euros, México pagó a la dictadura cubana sumas millonarias por los médicos que ofrecieron sus servicios en nuestro país para hacer frente a la pandemia por COVID-19. Lo grave del asunto, es la posible ilegalidad que lo envuelve, siendo que se ha cuestionado si los mencionados galenos cuentan con título profesional, pero aún más delicado, es que se podría haber constituido un delito, de encontrarse que este convenio que los gobiernos de la Ciudad de México y el régimen cubano firmaron, forma parte de las “misiones médicas” o un mecanismo parecido, que desde años atrás ha sido denunciado como formas de esclavitud a que son sometidos los médicos de la isla.

El pasado lunes, los legisladores del PAN acusaron que la administración de la Cuarta Transformación, contrató a médicos cubanos sin título profesional, pagando por ellos sumas millonarias y relegando a los especialistas de salud mexicanos. A este presunto caso de corrupción le llamaron el “Cubagate”.

Con información oficial, sustentaron que se pagaron 255 millones de pesos por los servicios de 585 médicos que trabajaron en México durante tres meses, es decir, por cada uno se cubrió una suma de $437 mil 390 pesos en total.

El tema cobra relevancia, al recordar una publicación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que en 2020 retomaron algunos medios de comunicación, y en la cual se menciona la explotación laboral y abusos que sufren médicos cubanos en sus misiones por el mundo: “Dos relatoras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) enviaron el 6 de noviembre de 2019 una carta al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, donde expusieron de manera “urgente” una relación de presuntos abusos de derechos humanos sufridos por médicos de Cuba que participan en misiones internacionales, como las contratadas entre abril y mayo en México por los gobiernos estatales de Veracruz y CDMX para atender la pandemia de COVID-19.

En su carta de noviembre, las relatoras se mostraron preocupadas por las “condiciones de trabajo y de vida que estarían afectando a los médicos cubanos” enviados a esas misiones, al presumir que “muchos” de ellos “estarían expuestos a condiciones de trabajo y de vida explotadoras, (y) pagos salariales inadecuados. Además, muchos de estos profesionales estarían sometidos a presiones y a seguimiento por parte del Gobierno de su Excelencia”.

De acuerdo con el Diario de Cuba, el reclamo de las relatoras vino después de que en mayo de 2019 la organización Cuban Prisoners Defenders presentara ante la ONU diferentes pruebas y 110 testimonios de médicos cubanos que han desertado de dichas misiones y que han narrado los supuestos abusos a los que fueron sometidos por las autoridades cubanas.

Se mencionan además al menos nueve malas prácticas en estas misiones. En una de ellas se cita:

-En los países donde el gobierno anfitrión paga directamente al trabajador cubano, éste debe devolver al Gobierno de Cuba un porcentaje de su salario que aumentaría al 75% o hasta el 90% de su salario mensual. En muchos casos, el salario entregado a los trabajadores médicos no permitiría vivir dignamente; Además, el Gobierno de Cuba estaría “congelando” una parte del salario que los médicos pueden acceder únicamente tras su regreso al país pero, según información recibida, muchas veces no reciben de la totalidad del monto que les corresponde.

De manera que, no sería extraño que la dictadura cubana, que cobró en euros, se haya quedado con un alto porcentaje de esos más de 437 mil pesos que habrían correspondido a cada médico. Y siendo así, efectivamente podría constituirse una forma de esclavitud que, no por ser una conocida práctica cubana, deja de tratarse de un acto ilegal e inhumano”.

Las críticas a esta nueva imposición del mandatario tabasqueño provienen de varios sectores de la población y evidentemente de grupos políticos de oposición, quienes afirman, se trata de un mecanismo reiterado para financiar la dictadura de la isla, encabezada por Miguel Díaz-Canel.

En tanto, los médicos, instituciones y colegios que han expresado su desaprobación por diferentes medios, y enérgicas protestas, han señalado que en México sí hay médicos con capacidad avalada por las Universidades de la República, los cuales fueron formados con el conocimiento de las necesidades de la población del país, entre los cuales se encuentran algunos desempleados o empleados de manera eventual y con salarios muy bajos. Además consideran injusto se les relegue para privilegiar a médicos extranjeros que no reúnen las competencias requeridas y no cuentan con las funciones debidamente especificadas, así como con los requisitos establecidos por las leyes vigentes y el aval de los colegios de profesionistas.

Muchas preguntas que López Obrador debería contestar si para él fuera importante ofrecer a los mexicanos alguna explicación de sus determinaciones, pero una vez más, AMLO ha dejado constancia que al pueblo ni lo ve ni lo escucha, y solo aplica su voluntad, con el clásico “aquí mando yo”.