Una vez más el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) estuvo en Sinaloa. Esta vez en el marco de la “veda electoral” y de la máxima fiesta sinaloense el Carnaval Internacional de Mazatlán.

Es la enésima vez que AMLO pisa suelo sinaloense. Sus visitas denominadas “giras de supervisión de obras” sólo han quedado en ello. Porque carecen de resultados.

Es un hecho que no prosperan. La pregunta es; ¿Cuándo va anunciar una nueva obra para Sinaloa? Sabemos que sus visitas son y han sido para ver obras de los Gobiernos anteriores. Sí, esos a quienes culpa a diario desde su trinchera “La mañanera”. Entonces, ¿A qué fue? ¿Cuál es el interés?

¿Cuándo presentará resultados? Un ejemplo la carretera Badiraguato-Parral, en Sinaloa; es un proyecto que encabezó el ex presidente Enrique Peña Nieto. Han pasado varios gobernadores sinaloenses y aún sigue en proceso, esta vez porque falta la parte del gobierno de Chihuahua.

Que decir de la famosa Presa Picachos, un proyecto enorme, que de ser terminado beneficiaría a miles de familias. Actualmente los problemas son por los pleitos de las tierras, malas decisiones, intereses políticos y falta de compromiso del gobierno con los habitantes de esas comunidades.

pEl mundo está a la expectativa de la tercera guerra mundial. Y el presidente de México da prioridad a una agenda insípida. ¿Por qué AMLO visita Sinaloa en el marco del Carnaval Internacional de Mazatlán? ¿Disfrutó del Combate Naval desde el Hotel El CID donde se hospedó? ¿Por qué lo alcanzó Beatriz Gutiérrez en Mazatlán y no en Nayarit?

Sabemos que su presencia además de la movilización de ayudantía, la seguridad (vestidos de civiles), y todo el andamiaje que implica y solicitan para cada gira, es exorbitante. Ahí no aplica la austeridad. Lejos quedó el discurso de trasladarse en automóvil (Jetta), de ahorrar y no “fanfarronear”. Después de criticar tanto a los gobiernos anteriores, AMLO también gusta de recorrer los estados en Suburban de lujo. Y en caravanas. ¿Qué no ahora son diferentes? No son iguales, ¿verdad?

Una vez más López Obrador, deja entrever que sigue en campaña, más aún en plena veda electoral.

¿Pero porqué elegir estas fechas? ¿Es él quien apuesta por los eventos multitudinarios? ¿Acaso ya se domó a la pandemia? En México los números muestran lo contrario.

A caso fue a aclarar el mensaje.

  1. Él dio la autorización para este mega evento masivo, que de entrada ya vimos en varios videos que se salió de “control” el famoso operativo sanitario, pues miles están sin cubrebocas y sin sana distancia. ¿De que sirvieron los drones?
  2. Hablaría con el Gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, sobre los problemas que enfrenta al interior del estado con los distintos sindicatos y algunos miembros de su Gabinete.
  3. O, tuvo que ser él, directamente quien tenía que hablar para ajustar “las tuercas” a los alcaldes de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro y en Mazatlán a Luis Guillermo Benítez.

¿Qué está operando el presidente?

Otra cuestión más por aclarar; ¿Por qué AMLO elige visitar en sus giras los estados de Nayarit, Sinaloa, Sonora y Durango? A veces los cuatro estados, a veces tres, a veces dos. No importa el orden, siempre hace escala y una conexión.

¿Cuáles son los intereses de López Obrador en Nayarit? ¿Qué hay en Puerto Vallarta? Además del The Gran Mayan Resort de su amigo Daniel Chávez Morán, dueño de Grupo Vidanta. Muy pronto echarán a andar o mejor dicho a “navegar” la próxima línea de cruceros de lujo mexicanos Vidanta Cruises, que a partir del 14 de abril inaugurará el crucero Vidanta Elegant con un tour desde Vallarta a Mazatlán y posteriormente Islas Marías. Un viaje por los distintos puertos del Mar de Cortés.

¿A qué va a los mismos destinos? ¿Qué está operando el Presidente personalmente que tiene las mismas rutas de viaje?

Andrés Manuel López Obrador no está haciendo, ni anunciando nuevas obras para los mexicanos; que no sean el aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya, y la Refinería de Dos Bocas. Sus Gobernadores siguen su paso. Y de licitaciones ni hablar…

No están haciendo obras. No están construyendo carreteras, no están invirtiendo en infraestructura, no están apoyando la educación, no están ofertando nuevos empleos a la sociedad.

Entonces; ¿Qué nos espera a la sociedad mexicana? ¿Dónde están las promesas de sus discursos?

¿Quién o quiénes se benefician? Hay veda electoral. Pero tampoco antes de la veda se distinguía por anunciar obras nuevas.