Tal parece que Moodys’, la agencia que se encarga de evaluar el riesgo crediticio, ya no cree en Pemex, pues recortó su calificación vaticinando lo peor para el futuro de la empresa.

De acuerdo con Moody’s, entre los principales detonantes para haber otorgado una valoración de tipo negativa para Pemex, está que el organismo tiene sustanciales vencimientos en sus deudas.

Asimismo, recortó su calificación debido a que Pemex no ha demostrado un compromiso o iniciativas certeras en materia de exposición a riesgos ambientales y sociales.

La compañía opera con políticas financieras agresivas que se reflejan en una débil liquidez y niveles de deuda muy elevados”, argumentó Moody’s vaticinando lo peor para Pemex.

Pemex no da el ancho para Moody’s: Así recortó su calificación la agencia

Tras hacer la respectiva evaluación a su estructura crediticia, Moody’s recortó la calificación de Pemex pasando de B1 a B3 con perspectiva negativa como consecuencia de su estado crediticio.

Dicha valoración, según señala Moody’s, deja ver a Pemex ante los ojos del sector empresarial y del desarrollo económico como una entidad “Altamente Especulativa”.

Y así, vaticinando lo peor para Pemex, Moody’s le otorga una calificación que apenas y se salva de la consideración de “Riesgo Sustancial” que corresponde a los resultados Caa1, Caa2 y Caa3.

“La baja a B3 incorpora el deterioro de la calidad crediticia intrínseca de Pemex, así como la revisión de Moody’s con respecto al apoyo que recibe del gobierno”, declaró la firma para justificar el recorte.

Mientras que en temas de evaluación del riesgo crediticio base, Moody’s también calificó con una perspectiva negativa a Pemex, pasándola de Caa3 a Ca.

Pemex

¿Por qué Moody’s recortó la calificación de Pemex? La empresa tiene numerosas debilidades

El recorte efectuado por Moody’s que pasa la calificación de Pemex de B1 a B3, sucede sustancialmente porque la empresa sufre severas complicaciones financieras, difíciles de resolver.

De igual modo, porque la estructura crediticia, que es la valorada con detenimiento por Moody’s, tiene las siguientes amenazas y debilidades que vaticinan lo peor para Pemex en los años siguientes:

  • Costos de endeudamiento persistentemente altos
  • Gastos elevados en proyectos emblemáticos
  • Posible transacción como intercambio de deuda
  • Mayores necesidades de capital para operar
  • Elevados vencimientos de la deuda que enfrentará de 2 a 3 años
  • Carencia de compromiso por exposición a riesgos ambientales y sociales