El Parlamento griego vota más recortes previstos en el segundo rescate

Atenas, 28 feb (EFE).- El Parlamento griego vota hoy la ley que prevé recortes adicionales por valor de 3.200 millones de euros, entre ellos bajadas en las pensiones, además de reformas como la reducción del salario mínimo.

El salario mínimo se reducirá un 22 % hasta los 585 euros mensuales brutos, mientras que las pensiones de más de 1.300 euros mensuales bajarán un 12 %, así como los suplementos de las pagas de jubilación superiores a los 200 euros mensuales.

Estos recortes fueron exigidos por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) como condiciones para otorgar un nuevo préstamo de 130.000 millones de euros y condonar 107.000 millones euros en bonos helenos en manos privadas.

Precisamente la puesta en marcha de un plan de canje de bonos griegos con los grandes acreedores privados, que supone en la práctica una quita de parte de la deuda, llevó a la agencia de calificación de riesgos Standard & Poors (S&P) a rebajar la nota de la deuda griega a la categoría de impago selectivo.

Esta decisión era "esperada" por el Ministerio de Finanzas griego, según informó en un comunicado poco después del anuncio de S&P.

"La decisión de la S&P de degradar a Grecia a la categoría de impago selectivo (...) estaba prevista y estamos listos para hacer frente a sus consecuencias", aseguró el comunicado del ministerio.

La rebaja de la agencia se debe a que Grecia pretende forzar, si es necesario por ley, a los inversores a sumarse a la condonación de parte de su deuda pública si la mayoría de los acreedores se acogen al plan de canje de bonos.

Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) no acepta a partir de ahora y de manera provisional deuda griega como aval para la concesión de créditos a los institutos bancarios, anunció hoy un portavoz de la institución.

Fuentes financieras señalaron que la decisión del consejo del BCE tiene su origen en la última rebaja de la calificación de la deuda griega por parte de S&P.

El BCE señaló que, pese a todo, los llamados bonos Hellas podrán ser utilizados de nuevo como garantías a partir de mediados de marzo.

En esas fechas comenzará a funcionar el programa aprobado por los jefes de Estado y Gobierno de la UE en julio de 2011 para cambiar los bonos griegos a través del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) por nuevos títulos.

La decisión del Banco Central Europeo afecta sobre todo a los propios bancos griegos, los que mas deuda pública de su propio país poseen y que hasta ahora presentaban al BCE como garantía para solicitar créditos.

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