31 de julio de 2021 | 11:21
Estilo de vida

Gel antibacterial y alcohol en exceso generan dermatitis atópica

El uso continuo de gel antibacterial, lavado de manos y alcohol, ha aumentado las lesiones en las manos
Gel antibacterial
Compartir en

La doctora Rossana Janina Llergo, presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología, advirtió que el uso de gel antibacterial y alcohol en exceso generan dermatitis atópica. Una de las tantas consecuencias de la actual pandemia de coronavirus.

Asimismo, explicó que quienes sufren de inflamación en la piel por dermatitis atópica, tienen una enfermedad crónica inflamatoria por un defecto cutáneo y alternación del sistema inmunológico, lo que se puede dar con otras manifestaciones como la rinitis alérgica, la conjuntivitis alérgica y hasta el asma bronquial.

Es por ello que con motivo del Día Mundial de la Dermatitis atópica, próximo a celebrarse el 27 de noviembre, subrayó lo importante que es evitar automedicación para disminuir los síntomas, pues las cremas que suelen emplearse tienen cortisona y este elemento podría llevar consecuencias secundarias que dañan la salud.

De la misma manera, explicó que el 75 por ciento de quienes padecen dermatitis atópica no tratada y no controlada, tienen más posibilidades de desarrollar otras manifestaciones como rinitis alérgica o asma bronquial. No obstante, es crucial seguir con las medidas sanitarias que implican el uso de gel antibacterial, pero cuidando con distintos tratamientos la calidad de la piel.

"El hecho de estar con un continuo lavado de manos y uso de gel antibacterial representa una alteración a la barrera cutánea todavía mayor: para alguien que tiene la piel sana, pues se le reseca la piel, pero para los que sufren de dermatitis atópica padecen una disfunción en la composición de los lípidos; es decir, las grasas que debieran estar en la superficie de la piel están deficientes", dice la doctora.

La dermatitis se presenta con piel inflamada, enrojecimiento, descamación y comezón con diferentes grados de severidad. Es un trastorno cutáneo crónico que consiste en erupciones pruriginosas y descamativas y que es más común en bebés de dos a seis meses de vida.