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Tengo otros datos. La 4T cumple con la entrega de la Línea 3 del Tren de Guadalajara

Tren de la Línea 3Twitter / @GobiernodeJalisco

El Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) ha hecho grandes sacrificios presupuestales para terminar la obra de la Línea 3

El presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró junto con el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro la Línea 3 del Sistema de Tren Eléctrico Urbano de Guadalajara. La edificación de la obra del sistema de transporte fue terminada casi tres años después de lo planeado luego de iniciar trabajos en 2014, con un costo que pasó de 17 mil millones de pesos originalmente presupuestados a poco más de 35 mil millones.

La conclusión de este medio de transporte fue posible por la determinación del titular del ejecutivo federal de honrar su palabra y concluir obras que se habían dejado botadas por anteriores administraciones.

Los problemas de sobrecosto, mala planeación y la corrupción que rodeó la construcción de la Línea del Metro de la capital de Jalisco y su zona conurbada hizo que la obra se retrasara y que está se pensará abandonar por incosteable.

Sobre la construcción del medio de transporte tapatío, este contabilizaba un sobrecosto aproximado del 92 por ciento, un retraso de casi tres años de puesta en operación, los contratos licitados fueron calificados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) como poco claros y en ciertos casos como "manipulados", según reportes técnicos de supervisores de la obras y que se favoreció a empresas con contratos millonarios en los gobiernos del Estado de México y del gobierno federal cuando el titular era Enrique Peña Nieto.

Las empresas que llevaron a cabo la construcción de la Línea 3 de Guadalajara fueron tres consorcios españoles: Obrascón, Huarte y Lain (OHL) a través de su filial Constructora de Proyectos Viales de México. (CPVM); Sacyr; y Aldesa. Además, participaron la portuguesa Mota-Engil y la francesa Alstom.

Todas estas compañías coinciden en que, de manera individual o en consorcio con otras constructoras mexicanas, se llevaron los grandes contratos del tren ligero de Guadalajara, pero además coinciden en que todas tienen denuncias por irregularidades, pago de sobornos o casos de corrupción en sus matrices u otras partes del mundo.

OHL ganó en asociación con Alstom de México (filial de la francesa Alstom) el contrato para proveer material rodante y eléctrico de la Línea 3, el más jugoso de toda la obra, por siete mil 714 millones de pesos.

El caso de lo poco ético y corrupto de OHL, en el viejo continente es emblemático, la empresa de construcción fue investigada el año pasado por presuntos actos de corrupción, por el pago de sobornos para obtener contratos de obras públicas. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, encargada de la investigación, estima que OHL pagó 48.28 millones de euros (más de mil millones de pesos) en comisiones entre 2003 y 2014 para conseguir 320 obras y 84 edificaciones en España.

La corrupción de OHL México (hoy Aleatica) en el país latinoamericano no es menor, la constructora de origen español fue multada en 2015 por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) por 71.7 millones de pesos, acusados de inflar los costos en el Circuito Exterior Mexiquense. El gobierno del Estado de México también multó a la empresa española por 38.3 millones de pesos por diversas irregularidades detectadas en el Viaducto Elevado Bicentenario.

El consorcio francés Alstom ha sido investigada por pagar sobornos para obtener contratos. Según una investigación de las fiscalías de Brasil y de Suiza, esta firma pagó 7.5 millones de euros para conseguir el contrato para la ampliación del Metro de Sao Paulo y aquí en el país fue investigada por su participación en la cuestionada Línea 12 del Metro de la Ciudad de México.

La empresa portuguesa Mota-Engil que estuvo involucrada en la construcción del transporte ferroviario para la capital de Jalisco también ha sido acusada por corrupción en Colombia y Panamá al incumplir contratos, mientras que en Perú aparece salpicada a la trama de Odebrecht.

Aldesa, a través de su filial Aldesem, es una de las empresas que participó en la obra Paso Exprés, en la cual se abrió un enorme socavón en julio de 2017 que provocó la muerte de dos personas.

La línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara que fue inaugurado el pasado sábado 12 de septiembre, cuenta con 18 estaciones, cinco en Zapopan, 10 en Guadalajara y tres en Tlaquepaque; dicha línea va desde los Arcos de Zapopan hasta la Nueva Central estaciones y está diseñada para el transporte de 233 mil usuarios al día.

De los 35 mil millones de pesos que se invirtieron en la obra de la Línea 3 del Tren Ligero tapatío, 32 mil 800 millones fueron del presupuesto de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT), cantidad que equivalió al 93.8 por ciento del total; mientras que el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) aporto 2 mil 200 millones de pesos de apoyo no recuperable para la obra que equivalió al 6.2 por ciento del total del proyecto de transporte ferroviario de pasajeros.

El Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) ha hecho grandes sacrificios presupuestales para terminar la obra de la Línea 3 y contrasta mucho esta actitud con administraciones pasadas que dejaban abandonada las obras.

La terminación de la obra de la Línea 3 de Guadalajara se hizo a pesar de que el proyecto de transporte estaba muy mal diseñado, los sobreprecios y la poca o nula ética de casi todas las empresas que participaron en su construcción y esto es un aliento para que concluyan otras obras que fueron abandonadas por administraciones anteriores a la 4T como son el Tren México-Toluca o el Hospital de Ticul en Yucatán.