Si el gobierno no invierte millones seguirán pobres

Carlos Slim con AMLO
Carlos Slim con AMLOJavier Lira / Notimex

Slim fue el último de los invitados en llegar y el primero en retirarse.

Con una bolsa de su Museo Soumaya, Carlos Slim llegó ayer apresurado al Palacio Nacional a las 9:53 de la mañana y tras pasar el filtro de seguridad que antecede a las salas donde se reúne López Obrador con sus invitados especiales, fue recibido por Antonio del Valle Perochena, presidente del Consejo Mexicano de Negocios, y por Armando Garza Sada, presidente del Grupo Alfa.

Slim saludó de mano a ambos y a Garza Sada le pasó el brazo por el hombro al encaminarse los tres hacia el lugar de la reunión.

Ya en la sala les esperaban Carlos Salazar Lomelín, presidente del CCE, Alfonso Romo, jefe de la oficina de la presidencia y los secretarios de Hacienda, Energía, Economía, Comunicaciones y Transportes.

Todos saludaron a López Obrador cuando éste llegó a las 10:05 para iniciar la agenda programada para la ocasión: Los proyectos de infraestructura de los sectores público y privado para el 2020.

Slim fue el último de los invitados en llegar y el primero en retirarse. Salió por una puerta lateral del Palacio Nacional, para evitar toparse con la prensa. A lo mejor fue porque el martes de esta semana se definió la licitación para proveer Internet a 1,257 instituciones públicas, entre escuelas, universidades y aeropuertos, en la que una de las ganadoras fue Uninet -filial de Telmex- así como las empresas Totalplay -del Grupo Salinas- y Operbes, de Televisa.

Esto me lo dijo una fuente muy confiable que trabaja en el mismo piso donde están las oficinas de López Obrador.

Al término de la reunión, ninguno de los ahí presentes dio declaraciones y aunque Rocío Nahle, Secretaría de Energía, un poco más tarde no quiso decir cuántos son los proyectos de infraestructura para los cuales hay capacidad de realización en México con inversión pública y privada, Salazar Lomelín sí le puso número a la casa: Son por lo menos 1,600 y de realizarse es muy factible que el próximo año México crezca por ahí del 2%.

Todos esos proyectos representan un 20% del PIB, cifra aún muy baja comparada con China, que invierte el 50% de su PIB en infraestructura e incluso inferior a las que reportan Chile y Colombia, por citar solo a algunos.

Les platico: En la agenda de López Obrador destacaron dos reuniones que tuvo ayer con representantes de la I.P. La primera fue a la que me refiero y apenas terminó, en otra sala le esperaban empresarios michoacanos comandados por Lázaro Cárdenas Batel, coordinador de asesores de la presidencia, hijo del fundador del PRD y nieto de quien expropió la industria petrolera.

A esta reunión asistieron -entre otros- Francisco Medina Chávez, presidente de Grupo Fame; Alfonso Gómez Sanz, empresario del sector industrial, financiero y hotelero; Juan Pablo Arroyo Abraham, director general de Grupo Capital y el industrial Héctor Sistos Rangel.

¿La agenda? Igual, proyectos de inversión para mejorar la infraestructura y la urgente necesidad de apaciguar a los grupos criminales que se están adueñando de la producción agrícola, comercial e industrial de ese Estado.

Volviendo a la reunión de López Obrador con Slim y los otros empresarios, tejiendo detalladamente un plan de infraestructura, el objetivo es darle dinamismo a la economía, que permita a México ubicarse en los estándares que marca la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Andamos lejos por ahora, debido a que la inversión pública se ha estancado durante el último año y los privados están escudriñando el horizonte tratando de leer las señales que manda el mánager del equipo oficial.

Salazar Lomelín es de la idea -y otros empresarios también- que el gobierno está invirtiendo en infraestructura lo que le sobra de su gasto corriente y otros programas de desarrollo social.

Los críticos del gobierno le llaman al último concepto, “programas clientelares” con fines netamente electoreros.

Horas más tarde de su reunión con el presidente de México, Salazar Lomelín dijo que la I.P. está trabajando primero en identificar una necesidad clarísima que existe en México relativa a que desde hace 30 años no se invierte lo suficiente en infraestructura.

 

El País sufre por ello la falta de avenidas, carreterras, aeropuertos, ductos, distribución de agua y la construcción de mejores redes de servicios públicos.

Salazar Lomelín considera que cualquier de estos temas tiene una enorme área de mejora, “no nos comunicamos porque faltan mejores carreteras y avenidas, no tenemos facilidades para la movilidad y al ver hacia otros países, vemos cómo aumentan el desarrollo y el bienestar para sus poblaciones.” Es un hecho: Al invertirse más en infraestructura mejoran las sanidades, la salud pública, la educación.

El presidente del CCE está seguro de que si aumenta la inversión pública, esto jalará a la privada. “Si invertimos más y en forma conjunta, mejorarán las condiciones de vida de los mexicanos; se abatirá la pobreza”, dijo y añadió: “no vamos a combatir la pobreza ni desarrollar un bienestar si no invertimos conjuntamente y buscamos un plan entre los dos sectores”.

En la reunión de ayer, los empresarios presentaron a AMLO el tipo de proyectos que provocará el crecimiento requerido, lo que más falta y una especie de inventario de los estudios referentes a nueva infraestructura, lo que tiene Hacienda, la Oficina de la Presidencia, la Conago, las empresas particulares y además, el plan de investigar y desarrollar a la industria química, la de la construcción, por citar solo dos.

“La buena noticia es que conjuntando todo esto, en México tenemos capacidad de hacer 1,600 proyectos, como carreteras, puertos, vías de comunicación, aeropuertos, más pistas de aterrizaje y despegue, nuevas termoeléctricas, generadoras de electricidad”, dijo.

Y es que es cierto, la astringencia presupuestal actual hace que prácticamente donde se le pique, brotan necesidades inminentes.

Los empresarios presentaron a AMLO éstas ideas; no hay aún una conclusión de cómo hacerlo factible y viable y según Salazar Lomelín, el presidente los escuchó y convocó a los principales miembros de su gabinete.

Fue muy claro al señalar que en la reunión no se llegó a compromisos; no se tienen fechas determinantes porque se busca hacer un buen trabajo, pero un estimado para comenzar a concretar sería el último trimestre del 2020, según mi fuente.

 

CAJÓN DE SASTRE

Se acabó el espacio. Mañana les platico cómo toma AMLO todo esto.

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PLÁCIDO GARZA. Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América.

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