Marín con “Lozoyín”

Emilio Lozoya
Emilio Lozoya.  Cuartoscuro

Que agarren a Collado es gracioso, te ríes. Que agarren a Chayito Robles… te ríes un poco, a fuerzas… pero eso de meterse con Emilio Lozoya ya es irritante.

Puebla no solo se adjudicó el triunfo de México sobre Francia, con la gloriosa Batalla del 5 de Mayo, sino también sobre España, ya que en Madrid cualquier pelagatos puede detenerte, como a Emilio Lozoya, en cambio Mario Marín se pasea capulinamente en pachangas y jolgorios de “la ciudad de los ángeles” (a pesar de que lo busca la Interpol, por pederasta y torturador de Lydia Cacho).

Por lo pronto, el “gober precioso” ya ordenó a sus guardias matar a las mascotas de todas las personas que le den “like” a los memes donde se burlen de Lozoya; también envió esta carta a los medios:

Precioso Pueblo de México

Esto de estar deteniendo a personajes que han entregado su vida al servicio público, ya no es gracioso. Es vengativo, revanchista, antiparlamentario. Da vergüenza.

Que agarren a Collado es gracioso, te ríes. Que agarren a Chayito Robles… te ríes un poco, a fuerzas… pero eso de meterse con Emilio Lozoya ya es irritante. ¿Quién sigue? ¿Videgaray? ¿Peña Nieto? ¿Salinas? ¿Su mamá?

Emilio Lozoya hizo un poco mal, es cierto, son cosas de la vida que pasan, pero no hubo derramamiento de sangre, no se maltrató a ningún animal, no quedaron traumas irreversibles; solo fue una cuestión de dinero, que Emilio Lozoya lo devuelva, pida perdón y ahí muere, cada quién su vida.

El dinero es una cuestión material, lo importante es espiritual, está aquí, en el corazón de los mexicanos. Lo que nuestro corazón siente es amor, fraternidad, perdón, justicia, paz, abundancia, progreso, igualdad, tierra y libertad.

La imagen que está dando México con estas detenciones, es nefasta. Imagínate que eres un turista pudiente, desayunando en el jardín del Hotel Four Seasons y de pronto, la persona que está junto a ti es apañada por la policía, como si estuviera en una marisquería de Tijuana.

Por eso yo, Mario Marín, a nombre de Emilio Lozoya y el Partido Revolucionario Institucional, le pido perdón a las y los mexicanas y mexicanos que se hayan sentido agredidos por su manera de robar. No era la intención de Lozoya molestarlos, de hecho, no era la intención que se enteraran, precisamente se actuó en lo oscurito para no hacerlos sentir mal, pero la 4T es insensible y no le importa revelar secretos que dañan la psicología del mexicano.

Lo importante es que Emilio Lozoya está arrepentido, devuelve su medalla Belisario Domínguez y promete que no lo volverá a hacer.

Me parece que lo mejor, conciliador y justo, es liberar al ciudadano Emilio Lozoya inmediatamente y mandarlo en un Uber de lujo a su casa. ¿Qué le agrega o le quita a tu vida el hecho de que Lozoya o yo estemos libres o encerrados? El hecho de que Lozoya o yo estemos libres o encerrados no te va a hacer más rico ni más pobre, más joven o más viejo, más listo o más pendejo, así que déjanos seguir en el cotorreo y no te metas en lo que no te importa.

Yo sí se los advierto, ni se les ocurra mandar a detenerme porque con la pena, me veré obligado a echarles los perros bravos y mandarlos a la fregada.

¡Basta de Detenciones de Picudos! ¡Basta de Emancipaciones Igualadas! ¡Todos al Ángel por la Defensa de los de Arriba! #HagamosQueMéxicoSeaFifíAgain

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