Los siete grandes proyectos de AMLO

NUEVO AEROPUERTO
El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, aún en espera de que los especialistas generen los dictámenes pedidos por el Presidente Electo, y de que éste decida si la decisión se somete además a una consulta popularInternet

La entrega de la Constancia de Mayoría, que acredita a Andrés Manuel López Obrador como Presidente Electo, detonó el inicio formal de un proceso de transición que parecía haber iniciado desde la noche del mismísimo 1 de julio.

Pero no... Una cosa ha sido el tsunami que siguió a las elecciones y su contundente resultado... Y una muy diferente tendrá que ser un muy sólido proceso de transición, que permita aprovechar estos meses para que el próximo gobierno arranque con el acelerador a fondo.

Es evidente que durante las campañas se dijeron muchas cosas... En algunos casos propuestas y planes que en su momento fueron cuestionadas y descalificadas, pero que hoy toca analizar con toda la seriedad que implica el haber sido dichas por quien gobernará al país los siguientes seis años.

En lo personal considero que muchas de las propuestas tienen profundas implicaciones en materia de ordenamiento territorial y generación de todo tipo de infraestructuras, y que llega el tiempo de traducir cada idea en proyecto.

Considero que todo esto implica proyectos, pero también ajustes legislativos, inversiones y coordinación institucional.

Por lo pronto, hay que empezar por hablar de los siete grandes proyectos que López Obrador ha dicho que serán prioridad durante su gobierno.

Se trata de proyectos que parten de un objetivo social, pero que pretenden además generar importantes beneficios económicos.

Son los proyectos que tomarían buena parte de los 500,000 millones de pesos que López Obrador anunció que llegarían a partir de la austeridad y la eficiencia de su gobierno.

Empecemos pues con el análisis de estos siete magníficos:

1. El Tren Maya de Alta Velocidad, que conectaría a cinco estados del país, en un recorrido por la Riviera Maya que iría de Cancún a Palenque, beneficiando a muchísimas comunidades y fortaleciendo la competitividad y la vocación turística de la región.

2. El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, aún en espera de que los especialistas generen los dictámenes pedidos por el Presidente Electo, y de que éste decida si la decisión se somete además a una consulta popular, que defina entre las tres opciones que se manejan; continuar con el proyecto como está, optar por la opción de Santa Lucía o mantener el proyecto actual, pero bajo un esquema de concesión.

3. Un Corredor Económico Comercial para el Istmo de Tehuantepec, que uniría los océanos Pacífico y Atlántico con 300 kilómetros de vía ferroviaria, que podrían convertir a esa región que tanto lo necesita, en uno de los mayores polos de desarrollo del país.

4. La construcción de 300 caminos rurales en los estados de Oaxaca y Guerrero, proceso que de entrada llevaría más de 50,000 empleos, a una de las zonas de mayor pobreza del país.

5. Generar la plataforma que permita llevar Internet gratuito a todo el país, ambicioso proyecto que implica recursos, capacidad técnica y alianzas con algún o algunos de los gigantes del sector, para lograr un grado de conectividad que forme parte del proceso de combatir la desigualdad y de multiplicar las oportunidades.

6. Profundizar en el proceso de reconstrucción a fin de atender los daños causados por los sismos del año pasado, considerando tanto mecanismos de atención directa a los damnificados, como instrumentos de resiliencia que permitan atender con mayor eficacia y prontitud los efectos de otros desastres naturales que en el futuro se puedan presentar en cualquier parte del país.

7. Apoyo a colonias populares ubicadas en centros turísticos, zonas fronterizas y en la zona metropolitana del Valle de México, esto a partir de estrategias de regeneración urbana que consideren aspectos sociales, económicos, urbanos y ambientales.

Y claro... Si bien puede haber acuerdos y desacuerdos respecto a este listado de proyectos, lo cierto es que en cada caso hay equipos de trabajo analizando su viabilidad y diseñando proyectos integrales que permitan llevarlos a cabo.

Se trata de definir objetivos y tiempos y de hacer que estos estén sincronizados con las instancias relacionadas con la actualización de los marcos regulatorios involucrados, así como con los temas presupuestales que permitan afinar costos y programas de inversión y que profundicen en las fuentes de recursos que se van a necesitar.

Por supuesto... Toca revisar las cuentas de lo que fue un argumento de campaña para ver si a la hora de la verdad la austeridad alcanza para generar los flujos que permitan que todo esto se lleve a cabo en los tiempos y las formas que se ha planteado.

Toca también profundizar en la selección de los modelos de inversión más adecuados, modelos que consideren el mejor uso que se pueda dar a los recursos públicos y que, según el caso, busquen en el ámbito privado el capital o el crédito que los puedan complementar.

Y bueno... Sí debemos esperar cinco meses para que el ganador de las elecciones sea el nuevo Presidente de México, ojalá que ese tiempo se ocupe en perfeccionar proyectos, lo mismo aquellos que implican escenarios de largo plazo, que los que permitirán que, como dije hace unos párrafos, la nueva administración inicie pisando a fondo el acelerador.

Horacio Urbano es presidente fundador de Centro Urbano, think tank especializado en temas inmobiliarios y urbanos

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @horacio_urbano

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