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Once Varas. Pandemia, inseguridad y lo que se nos viene encima

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Obvio, que la situación económica y a la falta de empleo son las obvias causales de este aumento en el índice delictivo.

No es novedad que durante los cinco meses que llevamos de cuarentena en el país, delitos como los robos y la violencia familiar hayan aumentado, de acuerdo a una nota periodística de hoy, un 26 por ciento.

Entendamos por robos los que se dan en todas las modalidades, desde el simple atraco callejero hasta el saqueo de las escuelas solitarias.

Obvio, que la situación económica y a la falta de empleo son las obvias causales de este aumento en el índice delictivo.

Y es que el coletazo que al empleo le ha dado la pandemia no ha estado para menos. Mucha gente se ha quedado de un día para otro en la calle, sin empleo y sin esperanzas.

Y esto es nada más el principio. Son negros los nubarrones que se asoman en el horizonte de la vida económica de todo el país.

Claro que hay gente como la inefable presidenta del Consejo Consultivo Ciudadano de Seguridad Pública de Nuevo León, la desconocida Ana María Esquivel, quien propone analizar la situación en vez de exigir a las autoridades que actúen.

“Es cierto que muchos de los delitos pudiesen haber estado presentes ya desde antes, tenemos que hacer un análisis tanto de el antes, durante y después, esto nos va a permitir direccionar que políticas públicas en materia de seguridad”, dijo Esquivel, quien, por lo visto, descubrió el agua caliente.

Pero como les decía, les tengo noticias, si la cosa está fea ahorita en septiembre, espérese para diciembre, cuando le entre a los bandidos la nostalgia (porque también tienen sus sentimientos) y al verse sin un peso en la bolsa, comiencen a hacer de las suyas.

El hambre es canija, y muy mala consejera.

 

“MISOGINOS Y CLASISTAS”, MOVIMIENTO NARANJA

La ahora ex subdelegada estatal de Mujeres en el Partido Movimiento Ciudadano en Nuevo León, Haydeé Medina, no dijo nada nuevo con su renuncia a esa organización política, que acá es franquicia de Samuel García.

A su manera, Karina Barrón, la polémica diputada ahora priista, lo dio a conocer hace poquito con su salida de la bancada de Movimiento Naranja.

La misoginia y el clasismo lo han enseñado, como las monedas falsas que enseñan el cobre, los jerarcas del partido en Nuevo León, comenzando por su ¿delfín? Samuel García, aunque Medina, dicen, hizo acusaciones muy directas en contra del dirigente estatal, Agustín Basave, y del coordinador en el Congreso de Nuevo León, Luis Donaldo Colosio.

Los últimos videos de Samuel tratando o maltratando a su esposa dan cuenta de esto… Y su vida superflua, también.

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