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DIF municipales proveen servicios de salud con equipo científicamente fraudulento.

Fraude científicoimagen tomada de internet

Este aparato no tiene nada que ver con una Resonancia Magnética (MRI) que es un desarrollo tecnológico serio que sí combina la mecánica cuántica, las matemáticas y el cómputo, entre otras disciplinas

Ya sea que vivas en los municipios de Platón Sánchez (http://goo.gl/JCNEYb), Agua Dulce (http://goo.gl/1aNluX), Pánuco (https://goo.gl/4QKXk9) o Ixhuatlán en Veracruz, Puerto Peñasco ( https://goo.gl/Hhe2Kx) en Sonora o Champotón (http://goo.gl/UbRCcq) en Campeche, es posible que hayas sido víctima de un fraude médico fomentado por tus autoridades.

Resulta que estos municipios han realizado estudios a bajo costo, utilizando el Analizador Cuántico de Resonancia Magnética (QRMA), Análisis Cuántico de Resonancia (QRA) o Sistema Cuántico Bio-eléctrico; aparatos que SUPUESTAMENTE SON CAPACES DE DIAGNOSTICAR 41 ENFERMEDADES físicas y psicológicas de manera inmediata.

Para ser más explícito, me permito expresar algunas inexactitudes con respecto al aparato mencionado.

1.- En el sitio web de la empresa PRONAPRESA, que distribuye el QRMA, http://www.pronapresa.com.mx/medicina-alternativa/analisis-cuantico-de-resonancia-magnetica/, este equipo se encuentra clasificado como MEDICINA ALTERNATIVA, incluso, después de la explicación de cómo funciona este aparato y con letras muy pequeñas se lee:

“Importante: los reportes arrojados por este sistema de cuantificación magnetométrica, no deben ser interpretados como sustitutos de análisis clínicos o farmacobiológicos.”

Aquí la propia empresa se cura en salud avisando que no es un análisis clínico o farmacobiológico.

Por cierto, el aparato cuesta $4990.00 pesos, por lo que después de 20 consultas de $250.00, el dueño recupera su inversión. Hasta aquí parece solamente un buen negocio.

2.- Ningún hospital público como el IMSS, ISSSTE u hospital privado de renombre, utiliza un aparato con las características del QRMA. De hecho, en cualquiera de estos lugares, la primera valoración la hace un médico general. Más aún, estos hospitales utilizan diversos estudios como rayos X, tomografías, ultrasonidos, etcétera, para diagnosticar las enfermedades que supuestamente es capaz de detectar el QRMA.

3.- Este aparato no tiene nada que ver con una Resonancia Magnética (MRI), que es un aparato utilizado frecuentemente en hospitales. El MRI es un desarrollo tecnológico serio que sí combina la mecánica cuántica, las matemáticas y el cómputo, entre otras disciplinas.

4.- No existen artículos de investigación que avalen el funcionamiento del QRMA, no existe una metodología donde un grupo de investigación haya documentado los resultados que anuncia este aparato, no hay un especialista en mecánica cuántica o médico internista que sostenga la tesis de que este aparato funciona.

5.- Si a alguien le interesa conocer la historia de este equipo, funcionamiento o aparatos similares, puede entrar a los siguientes enlaces: http://goo.gl/N2Ylqt, http://goo.gl/NQdxrP, http://goo.gl/HCG0VR.

Vale la pena hacer las siguientes reflexiones:

1.- Si alguien cree que el aparato funciona, independientemente de que no esté avalado médica ni científicamente, tiene derecho a creerlo, a utilizarlo y a pagar por ello.

2.- Lo que no debe permitirse es que una institución que se encarga de la salud pública de un municipio permita que se diagnostiquen enfermedades utilizando un equipo cuyo funcionamiento NO está comprobado, de hecho tiene la obligación de que sus tratamientos cumplan con los mínimos estándares médicos.

3.- El hecho de que los ayuntamientos permitan el uso del QRMA, muestra la falta de solidez institucional, ya que significa que no cuentan con el personal adecuado para cubrir las necesidades médicas de su población, ya que cualquier médico profesional puede inferir inmediatamente que «este análisis» no forma parte de ningún protocolo conocido.

4.- Es necesario que la Secretaría de Salud del gobierno federal y las Secretarías de Salud estatales realicen una investigación sobre este tipo de aparatos, donde aclare su grado de efectividad, así como el riesgo para la salud de las personas al utilizarlo, en caso de que exista.

5.- Que la información de cada uno de estos aparatos se encuentre disponible para que cualquier ciudadano pueda consultarla, y en caso de ser necesario denunciar cualquier irregularidad en la impartición de salud pública.

6.- Que las instituciones de salud pública de nuestro país no VENDAN análisis derivados de aparatos que no tienen ningún sustento científico. Incluso, que se deslinden responsabilidades a los encargados de estas campañas para que esto no vuelva a suceder.

Por último, hay que reconocer a un grupo de ciudadanos que han dado a conocer este caso, por lo que dejo sus artículos en sus propios blogs http://goo.gl/uTJZaG,  http://goo.gl/2mulVa, http://goo.gl/62X3eu