Once Varas. Terror en el Metro (solo para mujeres)

VAGON ROSA
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Lo de los vagones rosas ocurrió, porque Mónica no quitó el dedo del renglón,

Para Mónica, que lo padeció

Con bombo y platillo, como suelen ser las inauguraciones de rancho, a principios de marzo del 2018 se inauguraron los “vagones rosas” del Metro de la ciudad de Monterrey, lo cual significaba que las pasajeras podrían hacer sus trayectos con la seguridad de no sufrir acoso de parte de tanto loco que anda suelto.

A casi dos años de que en este rancho amarraron los perros para el festejo, vaya usted al Metro y se va a encontrar con que la mayor parte de quienes usan esos vagones rosas, son hombres y que no hay ni un guardia que les diga nada.

Mónica Hernández-Roa es una escritora, periodista, investigadora y luchadora social regiomontana, (y digo lo de luchadora social pensando en quien hace por su prójimo sin esperar nada a cambio) a quien las mujeres de Nuevo León le deben mucho.

Lo de los vagones rosas ocurrió, porque Mónica no quitó el dedo del renglón, pero, amargamente, volvió la mula al maíz, como dicen en el rancho, y como a nuestras autoridades les importa un pito la calidad de sus servicios, Mónica ha tenido que comenzar de nuevo el viacrucis de estar como cuchillito de palo, jode y jode todo el día, a ver si en una de esas le hacen caso.

“Recientemente pude tomar fotografías para comprobar que efectivamente, el 60 por ciento de los pasajeros que utilizan EL VAGÓN ROSA son hombres…

“Tanto las autoridades estatales, comenzando por el gobernador, así como Manuel Benjamín González, el director de Metrorrey, y el director de la Agencia estatal del Transporte, Noé Chávez, han hecho caso omiso a las demandas de las mujeres que vivimos en Nuevo León de que tenemos derecho, como lo dicta la ley, a vivir una vida libre de violencia… (…)

“Creímos haber alcanzado el gran logro de proteger a la mujer durante sus traslados en el metro con un Vagón Rosa, pero el logro se vino abajo pues en ninguna de sus estaciones hay policías vigilando, Metrorrey no tiene como prioridad proteger y salvaguardar la integridad ni la vida de sus mujeres pasajeras…”

Denuncia la periodista en una carta abierta publicada en sus redes sociales, y de la cual pocos medios de comunicación han hecho eco en Nuevo León.

En la Ciudad de México, para que usted se dé una idea, se tienen datos puntuales de los 5.5 millones de almas que viajan a diario en el Metro, el cual tiene 226 kilómetros de longitud, que se distribuyen en 12 líneas, con 390 trenes.

Acá en Monterrey, fuera de que sabemos que existen en funciones dos líneas y que un día sí y el otro también nos enteramos de los escándalos que no han permitido que la línea tres entre en funciones y de la aparente corrupción en la compra de vagones, del Metro de Monterrey, no se sabe nada, porque todo está oscurito.

Pero volviendo al tema de la violencia sexual contra las mujeres y las niñas en el transporte, esto no se da solamente en el Metro de Monterrey. Se sufre también en autobuses y en taxis, y la autoridad… pues en las charreadas.

No se ría, Noé Gerardo Chávez Montemayor, compadre del gobernador Jaime Rodríguez Calderón, quien ya no quiere que le digan El Bronco, es charro de afición.

 

“Vivo en una ciudad donde no tengo derechos, donde mis alcaldes, senadores y diputados se mantienen al margen del problema y cobran sin merecimiento alguno sus altísimos salarios, valiéndoles un carajo lo que pasa en nuestra sociedad, a las mujeres y en Nuevo León”Mónica Hernández

Y tiene razón.

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@obedc

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