September 22, 2019 23:18


Bots (y muchachos mal educados que se divierten) detrás de las amenazas a Reforma, a Pardinas, De Mauleón, etc...

Amenazas
Las verdaderas amenazas cumplidas contra los periodistas están en otra parteInternet

Tiene razón Andrés Manuel López Obrador: hay bots detrás de las amenazas en redes sociales a periodistas de Reforma —y de otros medios de comunicación.

Hay bots, sin duda, y bromistas también. Es decir, muchas de las amenazas son artificiales y se lanzan porque alguien, inmaduro y seguramente tonto, se divierte con ellas.

He sido un tuitero bastante activo desde hace muchos años. ¿He recibido amenazas? Muchas. Creo que la inmensa mayoría, inclusive TODAS las amenazas que he recibido han sido de jóvenes bromistas. Me cagan, pero así son ellos. No los considero delincuentes, sino simples muchachos mal educados.

Se trata de bromas estúpidas y bastante feas o desagradables, desde luego, pero no van más allá. Desde hace años bromeo con quienes me envían fotos de metralletas y pistolas debajo de mensajes amenazantes. Ellos suelen terminan sanamente contando chistes.

Me molestó bastante, hace tiempo, que Héctor de Mauleón, de El Universal, denunciara y consiguiera que castigaran a un muchacho que lo “amenazaba” solo por jugar. De Mauleón abusó con el apoyo de la procuraduría capitalina. Defendí al usuario de Twitter que, por simple inmadurez, lo hizo. No merecía que se le persiguiera con todo el peso de la ley. Se pasaron, de plano.

Creo que al director editorial de Reforma, Juan Pardinas, lo han amenazado bots y bromistas inmaduros que creen que eso es divertido. Se ha excedido ese diario —lo mismo que The Guardian— al culpar al presidente López Obrador de las “amenazas” tuiteras, que yo no tomaría en serio.

Dice Andrés Manuel que Twitter y Facebook deberían impedir que tales cosas ocurrieran. Deberían, sí, pero no sé si sea posible. Tampoco sé si sea para tanto.

Los bots y los muchachos que juegan a ser malosos en redes sociales son, lo he dicho antes, como los perros que ladran y no muerden. Darles más importancia de la que tienen es hacerle al mamón, como el señor Pardinas, o al influyente capaz de sancionar a cualquiera, como De Mauleón. 

Las amenazas serias y cumplidas contra la prensa —abundantes en México— no se dan en redes sociales y obedecen a situaciones de otro tipo. Deben denunciarse y combatirse. Pero lo que hacen los bots y los jóvenes tuiteros que juegan a asustar no llega a mayores.

Así veo las cosas.

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