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El tema del gas en Baja California significa hablar de un monopolio y de prácticas que impiden que entre alguna empresa emergente a competir al mercado estatal de hidrocarburos y que además mantiene a una sola familia con el control de dicho mercado.

Desde hace un par de décadas 12 integrantes de la familia Zaragoza Fuentes controlan 58 permisos para almacenar, distribuir y vender el gas licuado de petróleo en la entidad.

Y es que a pesar de los diferentes nombres de las empresas que venden el producto en el estado fronterizo, se puede ubicar a miembros de la familia en diferentes puestos jerárquicos de las diferentes empresas distribuidoras del recurso.

Zeta Gas es el grupo empresarial que a través de cinco compañías encabezadas por Miguel Zaragoza Fuentes junto con sus seis hijos, su esposa y su exesposa, controla 27 permisos de la Comisión Reguladora de Energía.

Contratos con gobierno, demandas de Profeco y un sin fin de artimañas regulatorias para impedir la entrada de nuevos competidores a pesar de la promesa del Gobernador Jaime Bonilla de acabar con los monopolios en el estado de Baja California.

Súper Gas y Blue Propane son dos de las empresas que siguen esperando poder entrar a operar a ese estado pero ex integrantes de la Comisión Reguladora han declarado que les han impuesto restricciones con base en reglamentos de uso de suelo, de Protección Civil y de bomberos, cuando la Ley de Hidrocarburos establece que los permisos para operar, y en materia de seguridad, compete a autoridades federales.

¿Cuándo se acabará entonces con dichas prácticas que por ley están prohibidas? ¿Qué debe hacer una empresa que intente entrar a competir a esa entidad? ¿O la entrada a nuevos competidores si está prohibida?