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La muerte de alrededor del 4 por ciento del total de fallecidos a nivel global ha derivado de un agravamiento provocado por covid-19.

Muertes por Covid-19

El covid- 19 ha enlutado a alrededor de 3 millones de familias desde el descubrimiento del nuevo coronavirus en China en aquel aciago mes de diciembre de 2019. Luego, como consecuencia de un intenso intercambio comercial entre el país asiático y la región italiana de Lombardía, el virus arribó al continente europeo, y de allí, al resto del mundo.

Los lamentables fallecimientos han sido el resultado, entre muchas otros factores, de deficientes servicios de salud, la avanzada edad de las personas en buena parte de los paises europeos, la negligencia gubernamental en el manejo de la pandemia y el estado general de salud de la población.

Sin embargo, a nivel mundial, si miramos los números, ha sido únicamente un agravante más en el gran número de enfermedades. Si consideramos que alrededor de 150,000 personas mueren diariamente en el mundo por cualquier causa, y si hacemos un simple ejercicio matemático retrotraido a diciembre de 2019, obtenemos que un total de 76 millones 500 mil personas han perdido la vida.

Es decir, con base en estos resultados, obtenemos que la muerte de alrededor del 4 por ciento del total de fallecidos a nivel global ha derivado de un agravamiento provocado por covid-19. Sin embargo, mucho habría aún que esclarecer sobre si el coronavirus fue causa directa del fallecimiento, o si simplemente un enfermo con afectaciones cardiacas contagiado de coronavirus murió a causa del virus. Es decir, si las personas con débil estado de salud murieron a consecuencia de covid, o si hubiesen fallecido por una condición previa aún sin haber contraído el patógeno.

No obstante estas sombras, la realidad es que al azote del virus ha sido implacable. México, derivado de nuestras condiciones estructurales ( si sí, también por culpa de Hugo López-Gatell) suma hoy alrededor de 210 mil fallecidos, a saber, el 7% de fallecidos en el globo. Algunas fuentes nacionales e internacionales estiman el arribo de una tercera ola, la intensificación de la presencia de nuevas variantes y la posibilidad de nuevos confinamientos regionales.

Sin embargo, la buena noticia es que, a pesar de los reveses, la vacunación continúa su curso. El virus será eventualmente derrotado, pues la mayoría de la población alcanzará la inmunidad, sea naturalmente tras haber contraído la enfermedad y vencido el virus, o a través de la vacunación.