Columnas

López-Gatell: Entre el confinamiento y el cantinfleo

Cantinflas no ha muerto

Urge en López-Gatell coherencia discursiva que transmita un mensaje sin ambigüedades; imitando a Cantinflas no es chistoso el rockstar

Ayer el presidente de Francia, Emmanuel Macron, decretó el confinamiento generalizado en Francia a partir del próximo viernes 30 de octubre hasta el 1 de diciembre; prorrogable en caso de que la curva epidemiológica continúe su paso ascendente. A la vez, el mandatario francés prometió apoyos desde los 10 mil euros mensuales a los negocios afectados. ¡Los franceses pueden darse el lujo de cerrar la economía!

La declaración fue seguida por la canciller alemana Angela Merkel, quien anunció el cierre de restaurantes y establecimientos a lo largo de todo el país. En el otro espectro de la responsabilidad como jefe de Estado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enorgulleció vía Twitter de sus mítines que reúnen a miles de simpatizantes con miras a las elecciones del próximo 3 de noviembre, en un claro signo displicente hacia las medidas de prevención de contagio.

Mientras tanto, en México, el subsecretario López-Gatell se enreda en un espiral de declaraciones que oscilan entre comentarios de carácter técnico, muy propios de su formación, y aquellos que pretenden explicar el comportamiento del secretario de Salud y del presidente López Obrador.

Hace algunos días, el subsecretario cantinfleó (capaz de hacer sonrojar a Mario Moreno en el Señor Doctor) mientras pretendía explicar las declaraciones del presidente ante un supuesto rebrote. La pifia continuaría días más tarde tras nuevamente haber puesto en duda la eficacia del uso de mascarillas en sitios públicos. Según declaró, los cubrebocas cumplen exclusivamente una función auxiliar de reducción de contagios activos, es decir, hacia terceros, y no así como una protección personal para quien los porta.

López-Gatell citó adecuadamente los estudios de la OMS y del Center for Disease Control del gobierno estadounidense en relación con la limitada eficacia de las mascarillas. En este contexto, para ser justos con la verdad, el subsecretario fue atinado en sus declaraciones, pues no existe evidencia científica que el uso del cubrebocas prevenga activamente contagios pasivos (sí, hacia terceros)

Las declaraciones de López-Gatell provocaron reacciones en todas las redes sociales y los medios de comunicación. Si bien el gobierno de México no puede ser infalible en relación con el tratamiento y prevención de la enfermedad, sí que debe hallar la forma de que el vocero articule un discurso coherente que facilite la comprensión del problema y exhorte a la población a tomar medidas preventivas a nivel individual y colectivo.

En suma, no podemos exigir infalibilidad en el diagnóstico ni en el tratamiento del covid-19, pues no hay casos de éxitos rotundos en países con poblaciones mayores a la de Nueva Zelanda, pero sí coherencia discursiva que transmita un mensaje sin ambigüedades, y que genere conciencia en torno a la importancia de comportarnos responsablemente frente a la nueva ola de contagios.