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Joel Sampayo Climaco, el "Reportero del Aire", ya vuela hacia el eterno oriente

Joel Sampayo ClimacoObed Campos / SDPNoticias

Ya no recuerdo si poco antes había logrado entrar en Almoloya y entrevistó a Caro Quintero o a Don Neto, los narcos que estaban en boga.

“La muerte es intransferible, como la vida. Si no morimos como vivimos es porque realmente no fue nuestra vida que vivimos: no nos pertenecía como no nos pertenece la mala suerte que nos mata. Dime cómo mueres y te diré quién eres…”

Octavio Paz El Laberinto de la Soledad

Esta es una de tantas tristes mañanas del 2020. A la lista de amigos, compañeros y colegas que se han ido, hoy se incluye “El Reportero del Aire”, el extraordinario periodista Joel Sampayo Climaco, quien ya descansa en paz tras más de un año de lucha contra el cáncer.

Para escribir el réquiem de Joel, necesitaría muchos terabytes de espacio.

Resumo: Joel se equivocó de época porque en realidad fue un hombre del Renacimiento.

Cuando lo conocí, allá por 1985, venía él de un largo viaje en el que diseccionó las entrañas del contrabando en la frontera.

Ya no recuerdo si poco antes había logrado entrar en Almoloya y entrevistó a Caro Quintero o a Don Neto, los narcos que estaban en boga.

“Joel puede hacer él solo el periódico”, me dijo uno de los editores y cuando lo vi operar el cavernícola sistema computacional con el que contaba la redacción de El Diario de Monterrey, claro que le creí.

Fotógrafo de primera, guionista de clase mundial, incansable, no se conformó con ser periodista y tuvo un par de éxitos en el teatro, aparte de que fue por un tiempo el apoderado de un grupo musical.

Maestro de tantos y tantos periodistas, Joel, espero que ya esté descansando en su vuelo hacia el eterno oriente, como dicen los Queridos Hermanos.

Por lo pronto estoy seguro que su alma, tan de Nuevo León, hace suya la divisa del escudo del estado: semper ascendens.