Columnas

Un charco de eufemismos

Sin palabras

Ni siquiera un océano de eufemismos puede burlar la terrible realidad que nos embarga

Dos Bocas se inundó pero en Palacio Nacional dijeron que solo se “encharcó”. Tienen razón, si para ir a Europa “atravesamos el charco”, llamando así al Océano Atlántico, es válido decir que una de las obras insignias de la 4T solo se encharcó… como un mar.

Pero qué podemos esperar si todo resulta un eufemismo para nombrar de otra forma a la realidad. Hemos visto pasar como paró el huachicol, para que cada día se tengan mayores pérdidas por este tipo de robo (información de Pemex). La rifa no rifa del avión sin avión, el menor número de infectados de covid porque en realidad se hacen menos pruebas.

Los no-granaderos con toda la pinta de granaderos en la Ciudad de México, y parar una marcha por días usando de eufemismo la pandemia, cuando en realidad eran ganas de no permitir el paso del contingente al Zócalo capitalinoi.

Ante lo cual ¿cómo llamar eufemísticamente a López-Gatell? Cuando esta semana por fin dijo que el uso del cubre bocas ayuda, cuando lo negó durante los últimos 6 meses y de prueba tenemos cientos de videos. 

Decir que es olvidadizo, de reacción retardada (después de 75,000 muertos y más de 730 mil contagios) son eufemismos para decir que el encargado de domar la pandemia resultó un incompetente en su labor.

También se puede decir que es un aprovechado, al haber cooptado en su subsecretaría instancias tan importantes y vitales como lo es la COFEPRIS. Da preocupación (eufemismo por terror y pánico) que él decida cuáles son las medicinas que pueden comercializarse en nuestro país y cuáles no. 

En la misma categoría de eufemismos entra el dicho de López Obrador al afirmar que en México ya no hay masacres. Aunque todavía no se sabe el eufemismo exacto para nombrarlas. Tal vez los 60,000 muertos por violencia durante la administración 4t-ista sean también —eufemísticamente hablando—  errores de un conteo defectuoso por parte del INEGI.

Los eufemismos también cunden en los derechos humanos; se volvió una falacia la defensa de los mismos, al acusar a las víctimas de tener una agenda “oculta” por tomar las instalaciones de la CNDH. Ahora sí importó quién financiaba el movimiento, cuando es algo que nunca se pregunta a los maestros de la CNTE, a los enmascarados del 2 de octubre y muchos otros grupos disonantes que siempre hemos sufrido.

Eufemismo hacer una comparación con los animalitos, para hablar de las personas con escasos recursos y tratarlos como eso, animalitos. Pues la diferencia reside en que los cuadrúpedos no poseen el nivel de inteligencia para trabajar y mantenerse (algunos sí) y los bípedos se supone podemos hacerlo cuando nos dan las herramientas necesarias. Ante el dicho de “no hay agua, no les vamos a enseñar a pescar”. Mejor traer el agua, los peces y enseñar a mantener el agua y saber pescar.Ejemplos sobran, donde hasta los desiertos pueden llegar a convertirse en vergeles, sería bueno que les preguntara a quienes lo hicieron en Israel, por poner un ejemplo. 

Sin embargo, más allá de cómo se llame a los muertos, a las masacres y matanzas, a toda una serie interminable de errores, no hay eufemismo correcto para maquillar la estulticia y el odio que tiene la 4T a nuestro país y a su gente. Por mucho que quieran disfrazar su inquina con discursos vacuos, utilizando eufemismos, es imposible tapar todo el mal que han hecho a nuestro país. 

Ni siquiera un océano de eufemismos puede burlar la terrible realidad que nos embarga. Lástima que dicho mar tampoco sirva para ahogar en su inmensidad a los presuntuosos incompetentes que se escudan en eufemismos para esconder su nula eficacia.