AMLO y eso de la epistemología

amlo santa lucia
Andrés Manuel López Obrador.Andrea Murcia / Cuartoscuro

Los dislates y errores del Conacyt son por todos conocidos.

Es innegable la urgente necesidad de invertir en los científicos mexicanos. El no hacerlo, refuerza lo extraordinariamente difícil que será para nuestro país poder avanzar en tecnología propia y con ello, ofrecer mejores niveles de vida a los mexicanos.

Los dislates y errores del Conacyt son por todos conocidos. Los científicos y académicos del país le han pedido al presidente no recortar el presupuesto a la ciencia e investigación. Como señala Verónica Malo en El Heraldo, la visión de la 4T frente a la ciencia está generando muchas interrogantes. Va más allá de la pluralidad epistemológica por ella señalada, pues impactará en una menor posibilidad para nuestro país de generar fuentes de trabajo dignas, además de sellar el sótano de mínimas innovaciones donde ya nos encontramos.

No solo lo dice ella, el mismo presidente, le solicitó a Alfonso Romo un diagnóstico de cómo sus decisiones de gobierno, están impactando la generación de empleos y la inversión. El documento en cuestión es un esbozo profundo de los cambios requeridos para poder crecer al 4% anual como lo pide Andrés Manuel, entre ellos, por supuesto que se encuentra la necesidad de invertir en ciencia.

 

 

Anaxágoras discípulo de Tales de Mileto es considerado el padre de la ciencia, pues usó parte del método científico (observación, medición, experimentación, repetición, formulación, análisis e hipótesis) y encontró explicaciones lógicas a eventos antes atribuidos a la veleidad de los “dioses”. Así, Anaxágoras, fue el primero en postular que la tierra flotaba en el espacio y no la detenía Atlas. Sus mayores aportaciones son el método científico y el uso de la razón para dar explicaciones lógicas a lo desconocido.

• Siglos después Galileo Galilei utilizaría el método científico observando y haciendo experimentos para probar las velocidades de los objetos. Con cálculos (hoy serían primitivos) pudo sostener que la tierra giraba alrededor del sol y sentó las bases para la teoría de la gravedad de Newton. Conocimientos que ayudarían a eficientar los viajes, el traslado de objetos y una evidente mejora en las construcciones.

• Algunos siglos después, sus teorías y mediciones serían la base para emprender el viaje a la luna en 1969, impactó en la creación de diversos objetos y conceptos que harían la vida más fácil. De hecho, la NASA publica la revista “Spinoffs”, en la que expone todos los productos derivados de la ciencia al servicio de la exploración espacial, que han llegado al mercado. La NASA tiene catalogados más de 1500 tecnologías y 30 mil productos. Vale comentar que la directora del Conacyt, insiste en decir que ese viaje no sirvió de nada…

Ciertos productos desarrollados, hoy los encontramos en: el calzado deportivo para absorber el golpeteo y dar mayor estabilidad al usuario; en materiales para la construcción mucho más ligeros o en las telas ininflamables usadas por los bomberos.

Toda esta historia es para señalar que los avances de la ciencia han ayudado e impactado en el desarrollo y mejoría de la humanidad. Ojo, aunque necesariamente, no se buscó el mismo, los avances en la ciencia eso lograron. Falta mucho aun, como resolver el problema del impacto ambiental, encontrar cura para ciertas enfermedades y un largo etc. Pero solo se logrará invirtiendo en la investigación y en nuestros científicos.

 

Antes de la 4T ya andábamos mal en el tema de las patentes. Tan solo en el 2017 de 8,510 patentes concedidas en México, el 95.2% fueron para extranjeros. Esto es solo 4.8% fueron para mexicanos o 407 patentes nacionales por 8,103 extranjeras. En el 2016 fueron 426 y 8,231 a foráneos. Esta información se le entregó al presidente en el informe “Hacia la consolidación y desarrollo de políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación” en agosto de 2018. Dicho documento expone la urgente necesidad de aumentar la inversión en ciencia para con ello desarrollar e impactar de mejor forma en la creación de bienestar para la ciudadanía. Por lo visto o no leyó el documento o la Dra. Álvarez-Buyllá le dijo que ella tenía otras cifras.

 

Desafortunadamente, la visión de la actual directora del CONACYT es protestar contra la ciencia “hegemónica, occidental y racionalista”. No olvidemos que es el racionalismo, el modo de conocer/aprender y crear razonamientos para mejorar el bienestar.

En ese razonamiento, el CONACYT debe privilegiar la excelencia académica, científica y la innovación. Buscar a los mejores científicos (o futuros) para darles el apoyo que requieran y cuidando –por supuesto- que regresen a México a compartir su conocimiento. Además, debe articular las políticas para impulsar la creación científica racional, esto es aportar a la innovación y al conocimiento altamente especializado.

El problema de “las otras cifras” es que esas ya tampoco las vamos a tener. Pues muchos de los programas insignias de esta administración, ni siquiera cuentan con reglas de operación y por ende, tampoco se sabe lo que se va a medir o cómo se medirán los impactos. En pocas palabras, solo se sabe lo que se invierte, pero no el resultado de ello. ¿Ayudará a disminuir la pobreza?, ¿impactará en el desarrollo físico/mental de los adolescentes?, ¿Cuál es el conocimiento obtenido en “Jóvenes construyendo el futuro” o les ayudó a mejorar sus capacidades cognitivas?, ¿cuántos años se tiene que invertir en el programa “sembrando futuro” (los árboles frutales/maderables) para que los campesinos puedan vivir de ellos?

A todo lo anterior, no hay información, no hay otros datos, no las tendremos tampoco. Invertir sin medir, parar la investigación seria, poniendo frenos y pegas a la construcción, vivir de ocurrencias, no ayudarán a mejorar la vida de los mexicanos. En el Conacyt, invertir en comedores gourmet orgánicos, no impulsará la ciencia, ni a la 4T y menos al país. Momento urgente de cambiar.

0
comentarios
Ver comentarios