Opinión

    El presidente más honesto no merece eso. La encuesta de El Norte; sube Samuel

    El caiga quien caiga debe esta vez ser más que una frase hecha... Si fue Mancera, todo el peso de la ley; si fue Ebrard, también.
    AMLO y Ebrard
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    mayo 05, 2021 a las 06:10 CDT

    Leo Zuckermann, columnista de Excélsior y conductor de un programa de opinión en Televisa, entrevistó a Sergio Alcocer, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, “para entender cómo debe hacerse el peritaje a fin de deslindar las responsabilidades”.

    Desde luego, serán expertos “los encargados de sacar las conclusiones de acuerdo a la evidencia empírica”.

    El ingeniero dijo al periodista que una primera versión del peritaje “podría estar lista entre cuatro y seis semanas”.

    El economista y periodista Javier Sánchez Galán dice que “la peritación, también conocida como peritaje, es una acción mediante la cual se trata de averiguar o señalar unas determinadas consecuencias o resultados. Habitualmente, producto de un hecho en cuestión al que suele denominarse siniestro”.

    Los peritajes se utilizan normalmente en la industria de los seguros. Sí, es lo acostumbrado. 

    El señor Sánchez Galán publicó lo anterior en Economipedia, una plataforma de internet diseñada en 2012 por un grupo de jóvenes españoles interesados en “hacer fácil la economía”.

    Primera peritación

    El año en que Economipedia nació aún no se realizaba el primer peritaje a la línea 12 del metro de la Ciudad de México. Este se hizo poco tiempo después, no por exigencia de una aseguradora ni tampoco como prueba en un proceso judicial. Resultó necesario revisar tal obra pública —costosísima, por cierto—, construida durante el gobierno de Marcelo Ebrard en el entonces Distrito Federal, simple y sencillamente porque la absurdamente llamada “línea dorada” presentaba numerosos problemas que la hacían inservible e insegura.

    Tiene razón Carlos Fernández-Vega, de La Jornada, después de la reciente tragedia solo podemos concluir que fue un verdadero fraude la “revisión estructural para la seguridad de los capitalinos” que hizo el gobierno de Miguel Ángel Mancera, quien sin duda “dejó a Claudia Sheinbaum un Sistema de Transporte Colectivo semimuerto, hecho trizas, pedacería e instalaciones colapsadas“.

    ¿Tiene responsabilidad Mancera en el desplome de una trabe del viaducto elevado de la línea del metro? Evidentemente, sí. Quizá hasta responsabilidad jurídica. Pero no es este exjefe de gobierno de la CDMX el principal causante de que hoy esté enlutada la capital mexicana. El gran culpable, no juguemos al Tío Lolo, es otro extitular del gobierno de la mayor ciudad de nuestro país, Marcelo Ebrard, quien construyó un metro que quizá enriqueció a contratistas y funcionarios públicos, pero que no ha dado el servicio prometido y que, ahora, se derrumbó en un hecho terrible que ha matado ya a 25 personas.

    Ebrard se ha defendido: afirma que jurídicamente él fue responsable de la mencionada línea del metro solo hasta 2013 cuando el gobierno de su sucesor, Mancera, recibió la obra sin objeción alguna. ¿En serio? ¿Eso exonera al actual canciller? Me parece una burla alegar inocencia solo porque Mancera no objetó nada —no en ese momento, después sí, lo sabemos: cuando se descubrió que la línea 12 era un desastre—, así que Ebrard deberá esperar para presumir su pureza como funcionario público a que termine el peritaje, o al menos al primer informe que los expertos de la empresa noruega DNV GL entreguen a la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, quien, hasta donde entendí su mensaje sobre el tema, pedirá que se revise no solo por qué cayó una trabe, sino toda la obra, que parece —por sus resultados no hay la menor duda— el peor caso de corrupción que ha conocido la sociedad mexicana.

    El columnista Fernández-Vega, de La Jornada, no es optimista. Ha dicho: “¿Qué sigue? ¿Otra ‘revisión estructural’? ¿Otro ‘caiga quien caiga’? De entrada, ya vienen los noruegos para los peritajes (antes, con Mancera, arribaron los alemanes y nadie les hizo caso)”.

    Un presidente honesto como ninguno de sus antecesores, Andrés Manuel López Obrador, lo menos que merece, aunque le duela, es conocer la verdad. El caiga quien caiga esta vez debe ser más que una frase hecha que es útil para sacarle la vuelta a los problemas políticos, que nunca nadie investiga verdaderamente a fondo.

    Dos son, en principio, los responsables del despilfarro y la negligencia en la línea 12 del metro, que tanto daño y dolor han causado a la sociedad capitalina. Uno, Mancera, rival político de la 4T; el otro, Ebrard, quien se supone que el más eficaz colaborador del presidente AMLO. Para que tenga credibilidad el peritaje ambos deben ser juzgados. Uno por la pésima, costosísima, irresponsable construcción de la línea 12; el otro por haber fallado en los peritajes iniciales de una obra pública cuya operación jamás debió autorizarse.

    La encuesta de El Norte

    Algo sabía el presidente López Obrador cuando, en la conferencia de prensa mañanera de hace unos días, dijo que el diario El Norte, de Monterrey —hermano mayor de Reforma, de la Ciudad de México— apoyaba al candidato a gobernador de Carlos Salinas de Gortari.

    Lo dijo para vacunar a la abanderada de Morena, Clara Luz Flores, una mujer inteligente y trabajadora, hundida en los últimos lugares de las encuestas más objetivas.

    El problema es que en el estudio de El Norte difundido anoche no va en primer lugar el candidato que AMLO aseguró es el de Salinas. No lo mencionó, pero Andrés Manuel claramente dio a entender que el salinista es Adrián de la Garza, del PRI.

    Dijo AMLO que esta vez El Norte no apoya al candidato del partido conservador, el PAN; entonces, Fernando Larrazabal no es el favorito de Salinas. Expresamente dijo que el salinista tampoco es el de Movimiento Ciudadano, Samuel García. Y la representante del desprestigiado expresidente no puede ser la morenista Clara Luz, que más bien sería la candidata de López Obrador.

    Entonces, por descarte, el salinista es Adrián de la Garza... Pero, carajo, si este es el candidato de El Norte (Reforma), tal como lo dijo AMLO, de poco le ha servido que lo favorezca tan influyente periódico.

    En la encuesta de El Norte dada a conocer anoche...

    1º Creció Samuel García, de MC, de 32% a 36% de las preferencias.

    2º Cayó Adrián de la Garza, del PRI, de 27% a 25% de las preferencias.

    3º Cayó Clara Luz Flores, de Morena, de 16% a 15% de las preferencias.

    4º Cayó Fernando Larrazabal, del PAN, de 15% a 14% de las preferencias.

    Mal trabajo ha hecho El Norte (Reforma) apoyando a Adrián de la Garza... ¿o acaso AMLO se confundió y se refería a Samuel García?

    Felicitaciones a Ebrard

    El hecho es que a Samuel los ataques, más que numerosos, no lo perjudicaron, sino lo beneficiaron. Así es con frecuencia la política: hace crecer a los más golpeados.

    ¿Es lo que pasará con Ebrard si se le señala como responsable del desastre de la línea 12? No lo sé; si fuera el caso, felicidades por ser tan listo como para lograr popularidad con la peor obra pública de que se tenga memoria.