Crónica de un fraude esperado

Quedé más decepcionado de lo que ya estaba por la designación del titular de la CONDUSEF, el “gran” Mario Di Constanzo, quien fuera el titular de la SHCP en el “gobierno legítimo” de

 

Banamex nació como una de las primeras entidades bancarias y financieras de México en 1884 y desde esa época ha brindado servicios a los mexicanos. Fue en 2002 cuando, después de cubrir los requerimientos necesarios se fusionó con Citigroup de Estados Unidos… Pero y esto a quién le importa.

 

La CONDUSEF fue creada en 1999 durante la presidencia del Lic. Ernesto Zedillo, se creó con la promulgación de la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros, que en su artículo no. 1 dice lo siguiente: “La presente Ley tiene por objeto la protección y defensa de los derechos e intereses del público usuario de los servicios financieros, que prestan las instituciones públicas, privadas y del sector social debidamente autorizadas, así como regular la organización, procedimientos y funcionamiento de la entidad pública encargada de dichas funciones.” …  Pero y esto quién lo sabe.

El pasado sábado 7 de marzo mientras me encontraba haciendo no sé que cosa, un mensaje llegó a mi celular notificándome que acababa de realizarse un cargo a mi cuenta de debito por $3167.00, acto seguido llamé a la “eficientísima” línea de atención a clientes que ofrece Banamex y la respuesta que obtuve fue un desconocimiento total del cargo que acababan de realizar, la única solución que pudieron ofrecerme fue la de esperar al lunes para que alguien pudiera otorgarme la información que requería.

Llegó el día lunes, 9 de marzo, y cuando llamé de nueva cuenta al centro de atención telefónica que Banamex otorga a sus clientes, recibí una respuesta –después de casi 10 minutos de espera en la llamada- me dijeron que, efectivamente, se había realizado un cargo a mi cuenta y que, en caso de desconocerlo, debía comenzar un dictamen en el que se abriría una investigación para determinar si, en realidad, había o no hecho el cargo.

Comencé con el proceso de dictamen del cargo no reconocido, mismo que se realiza únicamente vía telefónica, después de haber enviado por correo electrónico: copia de identificación oficial, copia de la tarjeta afectada y una carta que explicara detalladamente la razón por la que desconocía el cargo. Después de haber comenzado el dictamen, recibí un correo diciéndome que el dictamen era improcedente debido a que yo había realizado el cargo personalmente en la sucursal 557, ubicada en el municipio de San Nicolás, Nuevo León, no creo que sea necesario comentarles que nunca he visitado la entidad antes mencionada, pero la esperanza muere al último y tal y como lo sugirieron, agoté hasta el último vestigio de ésta y soporté hasta las últimas consecuencias.

Después de eternas llamadas, de respuestas totalmente diferentes de alrededor de 12 asesores telefónicos y después de esperar más de los 40 días hábiles en los que Banamex se compromete a “solucionar” el problema, recibí el fallo del dictamen en mi contra a mediados de junio del presente año.

Durante los primeros días, me sentía tranquilo debido a que sentía plena confianza en que Banamex -así como las demás instituciones bancarias que operan en México-, realizaría investigaciones exhaustivas que resultarían en una disculpa y en el retorno del dinero a mi cuenta, sin embargo eso no sucedió. Al pasar un par de semanas y llamar para saber si había contado con algo de fortuna y mi caso había sido atendido antes del tiempo límite que Banamex proponía –fui muy ingenuo-, mi sorpresa fue grande, pero no por la eficiencia y eficacia que Banamex y su “magnífico” centro de atención telefónica me brindó, sino por el sin fin de incongruentes soluciones que me recomendaban, una de ellas, por ejemplo, era ir directamente a la sucursal en Nuevo León y solucionar el problema cara a cara,poco faltó para que me recomendaran encomendarme al santo patrono de los defraudados por el banco, porque seguramente tiene ya muchos por atender.

 Dado este fiasco con Banamex, decidí –fiel a mi creencia en la fortaleza de las Instituciones del Estado- acudir a la CONDUSEF para poder solucionar mi problema, pero cuál fue mi sorpresa al enterarme que ésta no podía hacer nada hasta que el banco no emitiera una respuesta escrita a mi caso, es decir, debía esperar hasta que las investigaciones, al estilo CSI, concluyeran y los forenses financieros dieran un veredicto.

Para no seguir contando una historia digna de novela, debo confesar que después de este tortuoso acontecimiento, quedé totalmente decepcionado con la poca vinculación que existe para los abusos que los bancos tienen con los usuarios, así mismo, quedé más decepcionado de lo que ya estaba por la designación del titular de la CONDUSEF, el “gran” Mario Di Constanzo, quien fuera el titular de la SHCP en el “gobierno legítimo” de Andrés Manuel López Obrador y gran opositor del gobierno para el que hoy “trabaja” y aclaro que pongo “trabaja” entrecomillado porque como yo, muchos otros nos quejamos por la ineficacia de la CONDUSEF; en fin. También me entristecí, me sentí vulnerable al darme cuenta de lo indefenso que está el usuario de servicios financieros en México, esto, aunado a la poca educación financiera con la que cuenta el ciudadano común detona en dos cosas: más para los bancos y menos para los usuarios, basta ver los informes trimestrales que son publicados en los periódicos para ver las ganancias de los bancos en México.

Sirva la presente columna como una expresión de la inconformidad que siento por el nulo apoyo que he recibido por parte de la CONDUSEF, por la injusticia que Banamex está cometiendo en este caso, como seguramente lo está realizado con muchos otros y, sobre todo, que sirva como la voz de los muchos usuarios que día a día se ven afectados por los abusos que realizan los bancos y prefieren quedarse de brazos cruzados por el desconocimiento de la existencia de una institución encargada de ayudarlos o porque prefieren sólo perder dinero y no perder también el tiempo. Yo sigo creyendo en las instituciones, pero creo más en la gente que labora en ellas y tiene realmente una vocación de servidor público.

 Después de 4 meses y 7 días, el dinero que fue retirado de mi cuenta sigue sin serme devuelto, esto debido a que Banamex debe enviarme una carta en la que se especifique que el dictamen es en mi contra y pueda comenzar el proceso con la CONDUSEF… Para variar, Banamex no ha enviado la dichosa carta.

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