Columnas

A la playa todas quieren ir, por eso, cásate con la que te acompañe a la montaña.

Irreverente

Entre reparo y reparo mientras armábamos la primera plataforma de BigData de México -sobre la cual montamos luego a DETONA- uno de los dos matemáticos cubanos me enseñó a rescatar del resumidero informativo, datos de apariencia inútiles que cruzados con otros considerados “madre o de referencia”, resultan la mar de útiles y llamativos.

Por cierto, si se me olvida, alguien que me recuerde que escriba un día sobre Igor e Iván, los dos cubanos “comecandela” (*) de padres rusos que conocí en la Universidad de La Habana, y que estuvieron conmigo del 2002 hasta mediados de 2003, diseñando la plataforma de datos que nutre todas mis columnas y gran parte del contenido de DETONA. ¿Okay?

Les platico algunos ejemplos de lo que se obtiene al mezclar un dato “de resumidero” con otro “madre o de referencia”:

1.- La edad no se mide por los años que uno cumple, sino por la cantidad de dinero que se gaste en papel sanitario. Mientras más rollos de esos metas al carrito del súper, más viejo eres. ¿Me expliqué?

Aquí el asunto es que seguramente alguien me preguntará, y de estos dos datos, ¿cuál es el de “resumidero” y cuál el “madre de referencia”? ¡Madres! Eso no me lo enseñaron los cubanos.

2.- El indicador que casi todos los smartphone traen de la cantidad de horas/día que uno pasa pegado al celular es directamente proporcional a nuestro status de vegetal mutando al de digital.

¿Me expliqué? Otra vez, ¡en la madre! Los cubanos no me enseñaron cómo explicarle a alguien si me pregunta. “Oye ¿y cómo sé si estoy en la etapa vegetal o digital?”

Y para amolarla de acabar, tampoco me entrenaron para responderle a alguien si me pregunta: “¿Cuál es el dato de “resumidero” y cuál el “madre o de referencia”?

3.- Cierta vez que recibí a un colega israelí al que llevé a una empresa para dar asesoría en control de procesos, llovían por doquier expresiones de los gerentes y jefes, como éstas: “Al rato”, “luego”, “échale ganas”, “échale todo”, “ahí te encargo”, “cerca”, “después hablamos”, “no le aflojes tanto”…

Ron Ziv -que así se llama mi amigo el consultor israelí- me preguntó: “Oye, ¿cómo miden los mexicanos los ´ratos´, los ´luego´, las ´ganas´, los ´ahí te encargo´, los ´cerca´, los ´después´, los ´no le aflojes´, los ´tanto”?

Y antes de que yo le respondiera, uno de mis “estorbantes” -así les digo de cariño a mis ayudantes- le soltó a boca de jarro: “mmmmm, y también tenemos ´ratitos´, ´ratititos´, ´lueguito´, ´ganitas´, los ´todito´, los ´cerquita´, ´cerquitita´, ´despuecito´, los ´tantito´ y ´tantitito”.

Es que, los israelíes todo lo miden, hasta la distancia que hay al saludarse -desde antes de la pandemia- porque están convencidos de que lo que no se mide, se descontrola.

LO QUE NO SE MIDE, NO SE CONTROLA

Ellos dicen: “quieres controlar algo, mídelo. ¿Se te salió de control,¿es que no estás midiendo o lo estás haciendo mal”.

¿Resultado de esa experiencia? Primer dato: La cantidad de veces que una persona utiliza expresiones subjetivas, no medibles, apreciativas y opacas como “rato”, “luego” y todas las demás aquí citadas, es directamente proporcional a su nivel de complejidad, descontrol y confusión de su lenguaje y por ende, de su entendimiento con los demás.

4-A.- A mis amigos que todavía no se casan -cada vez son más- y me consultan, les digo: Cásate con la que te prepare el cepillo de dientes para que nada más lo cojas y te los laves. Y si te lo pone a la izquierda y eres zurdo, adórala.

4-B.- Cásate con la que te acompañe a la montaña, porque a la playa, todas quieren ir.

Entonces, si alguien me pregunta, ¿cuál de estos datos es de “resumidero” y cuál es “madre o de referencia”, ¿qué le respondo?

Ah, cómo extraño a Igor e Iván para que le den luz a la asamblea…

CAJÓN DE SASTRE

“¿Quedó claro? o de perdido clarito?. Valiendo madre llamando al Santo”, dice la irreverente de mi Gaby, desde su refugio atómico de Hualahuises, aquí no muy lejitos de Monterrey.

(*) Comecandela = comunistas.

[email protected]

PLÁCIDO GARZA. Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe todos los días su columna IRREVERENTE para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América.