Frente a la calificación, echó mano a sus fierros y se puso a pelear

AMLO en Pemex
¿Ayudan al Presidente? No. La respuesta es corta y contundente. Ni Rocío Nahle ni Octavio Romero han ayudado en nada a Andrés Manuelinternet

Una calificación

Fitch Ratings disminuyó en dos escalones la nota de confianza en Pemex. Ello significa que será más difícil vender su deuda con posibles inversionistas y que, por lo mismo, deberá ofrecer una tasa de interés más elevada para atraer a compradores. No solo eso, con esta declaración la deuda que tiene la empresa eleva su valor entre 10 mil y 20 mil millones de pesos.

Razones

Más de dos decenas de cuartillas explican por qué Fitch Ratings redujo la calificación de la deuda de Pemex. No tiene nada que ver con la calidad moral del (o con la confianza depositada en) el presidente de la nación, pero sí con los estados financieros de Petróleos Mexicanos que presentaron en Nueva York; con el porcentaje de pérdida por el hurto; con el modelo de negocio: con la deuda que ya tiene la empresa; con sus propuestas económicas de asociación con otras empresas, y con el nuevo director general (que aparentemente no sabe nada de esos temas). Ya entrados en gastos, hasta con la pésima presentación en power point con faltas de ortografía en inglés.

Ojo, no solo fue la presentación de este gobierno, la nota toma en cuenta todo un año de trabajo, con lo cual también evaluaron al director anterior y su gestión.

AMLO, peleón

El presidente de nuestro país, en su conferencia mañanera, en lugar de dar razones por las cuales esa podía ser la calificación, echo mano a sus fierros y se puso a pelear: insultó a dicha consultora diciendo que sus integrantes son “hipócritas”.

Desconoce todas las variables calificadas. Se le olvida que ya no está en campaña, que no debe decir todo lo que siente, y que está para lograr las mejores opciones para México. Su labor NO es enardecer más el ambiente y asustar a los inversionistas y a las calificadoras. Su tarea consiste ahora en conciliar y, si no está de acuerdo en algo, buscar de forma cordial el cambio y mejorar la relación.

Le guste o no, la economía de México se encuentra ligada a la global en muchos sentidos y por lo mismo requerimos de mejores calificaciones.

¿Ayudan al presidente?

No. La respuesta es corta y contundente. Ni Rocío Nahle ni Octavio Romero han ayudado en nada a Andrés Manuel.

Pemex no realizó ningún boletín de prensa, tampoco tuvo la delicadeza de informar o dar razones de por qué es una nota que se puede subsanar en determinado tiempo. Al igual que el video con Sheinbaum —donde la que habla y da posibles soluciones es ella, mientras Octavio parece una roca—, en este pequeño embate internacional nadie sabe ni qué dice, piensa, opina o propone para mejorar dicha calificación. Pemex y su director brillan por su ausencia. Deberían darle ahí un “reprobado” por dejar que otros sufran con el problema. Mientras que Rocío Nahle hace lo propio al no explicar lo que pasó o darle cifras al presidente.

¿Y Notimex?

Por si fuera poco, el flamante cambio en Notimex tampoco ha tomado cartas en el asunto, pues la agencia de noticias de la nación ni siquiera dedicó un triste tuit al momento álgido. Hasta que Irene Levy y Alejandro Rodríguez, usuarios de Twitter, señalaron que Notimex llevaba cuatro días sin compartir nada en redes sociales, es que empezaron a difundir “noticias”. Notas que hablan de una cachorra de león blanco nacida en el zoo de Tlaxcala, de las mariposas monarcas, del aguacate de Michoacán en el Súper Tazón, de la pérdida de manglares.

Nada, ni una nota, de la guerra contra el huachicol, ni de Fitch. Lo único que menciona es que Moodys (otra calificadora) le dará el beneficio de la duda al gobierno de AMLO —hasta junio de 2019– en cómo llevará lo de Pemex.

Sorprende, como si por dejar de decir lo que pasa, esto no sucediera. Un magnífico ejemplo de considerar al “pueblo bueno” también tonto, o de regresar a los tiempos de la comunicación parcial… grave error.

Los hipócritas

Los que dicen ayudar al presidente y no le dan datos. Los que ocultan información, quienes deberían ofrecer soluciones y se esconden en el silencio. Quienes se escudan en su popularidad para seguir nadando de muertito. Los que “encontraron” la mina de huachicol en Azcapotzalco, cuando llevaba al menos 5 años de abandonada…

A esos sí les debe llamar hipócritas. No a Fitch Ratings que hizo su trabajo aunque nos duela. Pobre México tan cerca del huachicol y tan lejos de Fitch Ratings.

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