El extraño (y potencialmente peligroso) ofrecimiento de Trump a AMLO

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AMLO hablando con el presidente Donald Trump.@lopezobrador_

Sería un peligro para México aceptar de cualquier forma el ofrecimiento “desinteresado” del presidente de EU para"ganar" su guerra contra el narco.

Hay que decirlo con todas sus palabras: la “guerra contra el narco” de los Estados Unidos es un fracaso. Las políticas punitivas impuestas contra consumidores de narcóticos, puestas en marcha en su actual configuración desde el gobierno de Ronald Reagan, no han servido para otra cosa más que para criminalizar y encarcelar masivamente a personas de color (latinos y afroamericanos, en su mayoría) y engordar la cartera de las corporaciones a cargo del sistema privatizado de cárceles en EU.

Es dentro de este contexto bajo el que se tiene que analizar la tragedia de la familia LeBaron, ocurrida ayer entre los límites de los estados de Sonora y Chihuahua. Nueve personas muertes, seis niños y tres mujeres, además de otros seis menores de edad heridos por la espalda. Sobre todo, si el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha atribuido directamente este crimen a los cárteles del narco que operan en México.

Los cárteles no operan dentro de un vacío o por arte de magia: cumplen una función para satisfacer la voracidad de los adictos del principal mercado de consumidores de drogas en el mundo: los Estados Unidos. Y el propio gobierno norteamericano ha puesto de su parte, tanto con su sistema económico desigual que desecha a las personas que no les son útiles, orillándolas a la marginación y a la farmacodependencia, como con su falta de acciones decisivas contra conglomerados farmaceúticos como el encabezado por la familia Sackler, responsable de la actual epidemia de opiáceos que tiene devastadas grandes zonas del país del norte, tal como consta en diversos trabajos de investigación.

Si Trump desea sinceramente “ayudar” a México en su problema de seguridad, podría comenzar tomando medidas como la legalización y despenalización de las drogas en su país y por dejar de vender toda clase de armas a los carteles u organizaciones criminales que operan en México. Porque, sinceramente, los mexicanos estamos hartos de la sangrienta guerra fallida contra el narco comenzada por Felipe Calderón. Guerra, por cierto, que no es responsabilidad nuestra, sino de los Estados Unidos y sus consumidores.

Es por eso que es correcta la decisión del presidente López Obrador de no aceptar el ofrecimiento de Trump de llevar a cabo alguna intervención directa en nuestro territorio para combatir la guerra de la cual Estados Unidos es directamente responsable. Siempre dentro del marco del respeto y respetando nuestra soberanía, vulnerada gracias a décadas de gobiernos entreguistas del PRIAN, ambos países deben cooperar para que esta guerra fracasada y cruenta termine.

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