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Detienen al actor porno Nacho Vidal por la muerte de una persona en su casa

Nacho Vidal@nachovidalxxx / Instagram

Nacho Vidal es investigado por homicidio luego de que un hombre ingiriera veneno alucinógeno en su casa

El actor porno Nacho Vidal, cuyo nombre real es Ignacio Jordá González, ha sido detenido por la presunta implicación en la muerte de un hombre durante un ritual con veneno de sapo en su casa de Enguera, España.

Fue en julio del 2019 cuando el fotógrafo José Luis Abad perdió la vida tras inhalar vapores del veneno del sapo bufo, empleado tanto para usos recreativos como para terapéuticos, con el fin de combatir adicciones. En consecuencia, ahora tres personas son investigadas.

El fotógrafo murió en un ritual con veneno de sapo

Además de Vidal, de 46 años, hay otros dos detenidos: un hombre y una mujer, a quienes también se les investiga por un posible homicidio imprudente, mientras el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Xàtiva dictaminó la libertad provisional sin adoptarse ninguna medida cautelar para todos.

"Creemos completamente en su inocencia, pero como es normal, se están investigando los hechos. Ahora bien, ni se le ha retirado el pasaporte ni tiene que presentarse ante el juzgado"Daniel Salvador, abogado.

Al respecto, el actor porno se negó a hacer declaraciones, pero su abogado, Daniel Salvador, manifestó que aunque la muerte ocurrió en la casa de su cliente, esta fue accidental. Asimismo, rechazó que Nacho sea promotor del veneno de sapo, así como que fuera "chamán" durante el ritual donde se produjo el fallecimiento. 

No obstante, un video colgado en YouTube el 13 de diciembre del 2016, muestra a Nacho Vidal hablando sobre su "humilde experiencia" con el sapo bufo, que conoció a través de un amigo en Ibiza. Narra que por entonces pasaba un mal momento con sus "adicciones y apegos, pero después de la segunda toma" terminó con eso y se reencontró "con su espíritu", además de que conectó con "la tierra y la madre naturaleza".

En un comunicado de la Guardia Civil se da a conocer que luego de una investigación de 11 meses se constató la existencia de un delito de homicidio por imprudencia y un delito contra la salud pública, supuestamente cometido por quienes organizaron y dirigieron el ritual, aun cuando haya sido para fines terapéuticos o medicinales.