viernes 19 de julio de 2019 | 06:02
Sexxion

Lo que el flujo vaginal amarillo te quiere decir

Yaz Navarro vie 12 jul 2019 10:41
Braga, flujo vaginal amarillo.
Braga, flujo vaginal amarillo.
Foto propiedad de: Tomada de Pixabay.

El flujo vaginal amarillo es sinónimo de una infección que de no tratarse, podría derivar en graves consecuencias.

Te entendemos. Todas las mujeres nos hemos preguntado por qué en ocasiones nuestro flujo vaginal es de cualquier color, menos blanco.

Lo primero que debes saber es que estos fluidos son necesarios porque es la forma natural que tiene la vagina de limpiarse, eliminar células muertas, impurezas, y lubricarse. 

Sin embargo, cuando se torna amarillo, tu cuerpo te podría estar gritando que padeces una infección conocida como "vaginosis bacteriana" (VB), causada por el descontrol de bacterias en la vagina, y frecuente entre mujeres de entre 15 y 44 años de edad. 

Al hablar de un "descontrol de las bacterias", nos referimos, y según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), a las duchas vaginales que alteran el PH de la zona íntima, e incluso aumentan el riesgo de una infección del VPH (virus del papiloma humano). 

Esto es, cuando se utilizan productos conocidos como jabón o shampoo vaginal, que contienen vinagre, bicarbonato de sodio o yodo, y que con el pretexto de eliminar el mal olor, alteran la acidez del tracto genital, y perpetúan la falsa creencia de que la vagina huele mal. 

¿Cómo se trata de vaginosis bacteriana?

1. Con frecuencia, la "vaginosis bacteriana" desaparece sin necesidad de tratamiento, no obstante, lo mejor SIEMPRE es acudir con un ginecólogo para que detecte si se trata de esta u otra condición/infección, y sobre todo, no derive en graves consecuencias. 

2. Los medicamentos para tratar la VB generalmente consisten en antibióticos y/o antimicóticos, aunque si la infección se cuida por cuenta de cada mujer, sin acudir al médico, podría aumentar la posibilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual como clamidia y gonorrea.

3. Sobre todo, la vaginosis bacteriana, cuando no se cura por sí sola, también desembocaría en una enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), lo que dificultaría la posibilidad de tener hijos.