(Ampliación)

* Actúan los experimentados Teresa Selma y Miguel Couturier

México, 5 Ago. (Notimex).- Aún en la adversidad, la actriz Sarah Bernhardt (1844-1923) nunca se rindió, siempre mantuvo una actitud positiva a sabiendas de que su camino por la vida estaba a punto de concluir.

Se trataba de "El último verano de Sarah Bernhardt", obra teatral escrita por el canadiense John Murrell, en la que actúan Teresa Selma y Miguel Couturier, con breve temporada en el Centro Cultural El Foco.

Situada en Francia en 1922, se desarrolla cuando Sarah tiene 77 años. Hace casi ocho, su pierna derecha le fue amputada por encima de la rodilla. Ella conserva la fuerza de su espíritu independiente y odia verse inútil.

Escribir sus memorias se convierte en una prioridad para la actriz recluida en sus recuerdos, continúa las escenas en la cotidianidad. Realidad y ficción. Sabe que su fulgor como el del sol, aunque parezca increíble, ha de extinguirse.

"La puesta en escena se desarrolla en una noche de verano donde su secretario le ayuda a escribir sus memorias. Abunda el buen humor durante todo el proceso y sabemos que el público la va a disfrutar mucho", explicó Couturier.

Teresa Selma apuntó que es admirable la forma en que esta mujer ve la vida cuando sabe que se acerca su final.

"Hay momentos de ternura, comedia y mucho drama, pero todo se debe a que escribe sus memorias y recuerda los momentos más importantes, su madre, el médico, el empresario, en fin. Esta mujer es admirable, pues aún con su pierna amputada nunca dejó de trabajar, siempre demostró una fuerza de voluntad increíble y nunca dejó de luchar.

"Las transiciones de su estado de ánimo son maravillosas, harán al público reflexionar", destacó la actriz de 80 años.

Otto Minera fue el encargado de traducir la historia que considera el histrión es una de las mejores en todos los tiempos. La dirección corre a cargo de ellos mismos.

Es una pieza inspirada en el segundo volumen de las memorias escritas por la propia actriz francesa, pero que no pudo ver publicadas porque falleció antes. Tales textos la ubican en su último verano, en agosto de 1922.

Teresa Selma está convencida que, no obstante la lejanía de esta historia, sigue ofreciendo muchas enseñanzas sobre la fortaleza humana, como el apostarle al triunfo en la vida.

La obra ofrece funciones en el Centro Cultural El Foco, los jueves a las 20:30 horas.

NTX/CPO/ACJ