La Unasur volverá la mirada a lo social en la cumbre de Lima

Río de Janeiro, 25 jul (EFE).- La cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se celebrará esta semana en Lima sentará las bases para programas sociales de largo plazo que permitan a la región reducir las desigualdades y la pobreza, dijo hoy la secretaria general del organismo, María Emma Mejía.

Esa iniciativa quedará consignada en la declaración que firmarán el 28 de julio los mandatarios que asistirán a la cumbre en la capital peruana, manifestó Mejía en una entrevista con Efe en Río de Janeiro, donde hoy preside la inauguración del Instituto Suramericano de Gobierno en Salud.

"Los presidentes han querido dedicarse al tema social, a cómo vamos a disminuir las desigualdades y la pobreza. Ese va a ser el gran reto, es algo que hemos querido pensarlo hacia una década, qué va a ser de Suramérica en el año 2022", expresó Mejía, quien fue canciller de Colombia.

Los gobernantes latinoamericanos se reunirán el próximo jueves en Lima para participar en los actos de investidura del presidente electo de Perú, Ollanta Humala, y en la cumbre de la Unasur, bloque formado por los doce países de la región y cuyo tratado constitutivo entró en vigencia el pasado 11 de marzo.

Según Mejía, en lo social, la Unasur quiere aprender de las experiencias exitosas de países como Chile y Brasil porque los presidentes tienen "ese deseo, esa voluntad" de luchar para reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos.

"Queremos ver cómo cambiar esa ecuación, casi que ese sino trágico latinoamericano de que el que nace pobre muere pobre. Eso es parte de nuestro objetivo y vamos a mirarlo en un plan que pueda cumplirse en diez años", enfatizó.

Mejía señaló que como parte de ese propósito, Humala, una vez instalado en la presidencia peruana, pretende convocar para fines de este año una cumbre social que se celebrará en Cuzco "para que todos en la región podamos determinar cuáles son las prioridades y compartir los programas que han tenido éxito" en algunos países.

En ese sentido, la funcionaria destacó la creación del Instituto Suramericano de Gobierno en Salud (ISAGS), cuya principal función será la de fortalecer las capacidades nacionales de planificación, conducción y gestión de las políticas y de los sistemas de salud.

Mejía, que asumió la Secretaría General el pasado 9 de mayo, por un periodo de un año, subrayó además la importancia de la cumbre que se celebrará esta semana en Lima porque es la primera desde que entró en vigencia el tratado constitutivo de la Unasur.

Este bloque está integrado por Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela y su sede permanente está en Quito.

"La Unasur nació como un organismo político y ahora necesita armarse institucionalmente", expresó la funcionaria, quien considera que el bloque suramericano tiene que "traducir en términos sociales lo que ha sido exitoso en términos políticos".

En su opinión, la Unasur, tiene que pensar en "cómo afianzamos la integración, como disminuimos las asimetrías, como disminuimos las desigualdades en la región".

Según Mejía, el hecho de que la Unasur conviva con otras organizaciones o mecanismos políticos, como la OEA, el Grupo de Río y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), no le resta sino que le suma importancia.

"La Unasur es un órgano para diseñar políticas, para mirar cuáles son las prioridades de los presidentes y defender nuestros logros y nuestra propia doctrina común, como ya se hizo en el campo de la defensa", dijo al citar el Consejo de Defensa Suramericano, al que definió como "un modelo para el mundo".

Mejía expresó su "convicción de que en América Latina hay un espíritu integracionista" y que la Unasur "no se solapa sino que complementa" otras iniciativas regionales.

"En la Unasur tenemos una cosa clave y es que se trata de un organismo que responde en forma inmediata, es ágil, (depende) directamente de los presidentes, no es burocrático", explicó.

Sobre su gestión al frente del organismo, Mejía manifestó que confía en que cuando entregue el cargo, en mayo de 2001, la Unasur ya esté con una sede operativa, con un presupuesto propio y "con una estructura armada con base en los objetivos que los presidentes nos han fijado".

Mejía compartirá el periodo de dos años al frente de la Unasur con el exministro venezolano Alí Rodríguez Araque porque los países miembros no llegaron a un consenso sobre el nombre para suceder en la Secretaría General al expresidente argentino Néstor Kirchner, fallecido en octubre pasado.

Jaime Ortega Carrascal

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