Asesorará Universidad de Chicago a vendedores ambulantes mexicanos

Chicago, 29 Ago (Notimex).- La Universidad de Chicago ofreció ayuda de sus estudiantes de derecho y de tecnología industrial a los vendedores ambulantes mexicanos, para afrontar a inspectores y policías, y mejorar la calidad de los alimentos que ofrecen.

La vicepresidenta de la Asociación de Vendedores Ambulantes de Chicago, Virginia Lugo, dijo a Notimex que la ayuda provendrá del Instituto de Justicia de la Escuela de Derecho y del Instituto de Tecnología de la Universidad, en una campaña llamada "My Streets, my eats!".

La primera acción conjunta se realizará este martes, cuando estudiantes de derecho realizarán una audiencia para definir qué tipo de ley requiere el comercio en las calles, para buscar que se apruebe en el Concejo Municipal.

Los estudiantes de tecnología, por su parte, ayudarán a diseñar carritos baratos y ecológicos, agregó Lugo.

A su vez, Elizabeth Milnikel, directora de la clínica de la Universidad de Chicago, expuso en una carta al municipio las virtudes de la venta callejera para el sustento y crecimiento económico de más de mil 500 vendedores y sus familias.

La misiva califica a los vendedores como pequeños empresarios que son hostigados por inspectores y policías bajo criterios confusos, y sostiene que los vendedores de frutas, elotes y frituras tienen el mismo derecho constitucional que los comercios establecidos.

Los estudiantes de derecho darán asesoría legal ante la aplicación de multas y amenazas de inspectores del municipio y la policía, señaló Lugo, quien dijo que se cuenta con apoyo de 17 de los 50 integrantes del Concejo de Chicago.

Los vendedores ambulantes recibieron permisos del ex alcalde Richard Daley para ubicarse en los vecindarios mexicanos, a cambio del pago de una licencia de dos años, y el compromiso de manejar con sanidad de los alimentos que venden.

Hace tres años empezaron los problemas, ya que inspectores comenzaron a imponerles multas de 70 a 500 e incluso mil dólares, bajo el argumento de que algunos productos no estaban dentro del permiso que cubría la licencia, y la policía empezó a pedir documentos migratorios.

A la fecha existe una iniciativa de ordenanza en el Concejo municipal, que amplia el concepto de ambulante, aunque impide cocinar alimentos en el sitio, a menos que sea con un tráiler adaptado, además de que fija horarios, algo que según Lugo no los incluye.

NTX/FIR/LGS/

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