Es Diego Reyes fruto del tezón de una madre

Medellín, Col., 31 Jul. (Notimex).- Una de las historias de Diego Reyes, defensa central de la Selección Mexicana Sub-20 y centrocampista de América, es de una madre entregada a la superación de su hijo, de una progenitora de impulso y de consuelo de uno de los futbolistas con gran proyección en el balompié nacional.

"Muy feliz gracias a Dios, él está donde siempre ha forjado un camino y es un sueño hecho realidad para él", desfogó la mamá, doña Evangelina en el lobby del hotel de concentración del Tricolor, que participa en la Copa del Mundo Sub-20 Colombia 2011.

En los sillones del lobby están sentados el mismo Diego, su mamá, su papá don Rafael y su hermana Pamela, con quienes sonríe y hasta carcajea, pero también exhibe un semblante de preocupación porque la Selección Mexicana perdió su primer partido por 0-1, ante Argentina y ahora se ve en la necesidad de ganar puntos para clasificar a octavos de final.

Con ese sentimiento maternal habló de su hijo, "antes que ser futbolista es un ser humano y tiene que realizarse como tal, entonces siempre le hemos inculcado el estudio y ahora lamentablemente por las actividades que ha tenido con la Selección y con el América, no se ha podido concretar lo de la preparatoria".

Y es obvio que destaca sus virtudes al decir, "ha sido un chico muy estudioso, siempre le ha gustado el estudio, nunca hemos tenido un problema en la escuela con él, es un chavo que tiene bien puestos los pies sobre la tierra y sabe cuál es su sueño y qué es lo que quiere, lo que desea es realizarse como futbolista, pero también sabe que esta carrera es muy corta y debe tener una preparación (académica)".

Recordó que "cuando América lo convocó que fuera a Coapa, mi esposo me dijo `estás mal´ porque la casa está retirada, casi a dos horas con tráfico, está ubicada adelantito de Arboledas, casi por el Lago de Guadalupe y entonces estaba un poco pesado".

Recuerda que su esposo le decía que "estaba mal" y ella siempre se mantuvo en que "voy a apoyar a mi hijo en todo lo que él quiera, porque si él tiene ese sueño yo lo voy a apoyar y así fue, duré casi cuatro años fuera de Coapa (las instalaciones de América), llevándolo en el día o en las noches, a la hora que lo necesitaban, siempre estábamos puntuales, siempre tratábamos de estar a tiempo y él con mucho entusiasmo siempre fue y ahí estuvimos apoyándolo y nunca me pesó".

Después don Rafael "tomó la decisión que Diego ya manejara (su coche) y se trasladara por el rumbo", lo cual no fue muy agradable para doña Evangelina al decir, "me molestó demasiado porque me dije `no quiero que mi hijo se fuera solo´, porque era algo muy bonito, muy padre y convivía mucho con mi hijo, platicábamos de todo, éramos uno solo y la verdad me sentía feliz, realizada como madre".

Esa película de día a día es un cuadro por cuadro: "Veía que cada día tenía sus logros, llegaba a veces cansado y a correrle ¿no? De llegar desde temprano hacer la comida para la hora del regreso, porque de ahí se iba para el colegio y decía: gracias Dios porque ya cumplí en este momento con mi hijo".

Cuando Diego aprendió a manejar su coche e irse al "nido" fue un alivio para su mamá, "porque ya era pesado para mí, tuve una caída y me lesioné el coxis, sí era muy pesado para trasladarme con él, pero iba feliz, no era pesado, era un sueño estar realizando nuestro sueño los dos, yo como madre y él como futbolista y gracias a Dios lo veo día con día crecer".

Para venir y acompañarlo en esta Copa del Mundo Sub-20 Colombia 2011, es también una acción de sacrificios. "Ayudo a mi esposo en lo que más pueda ahorrar, tratamos de hacer nuestro `cochinito´ (alcancía), siempre nos ha gustado viajar en familia, siempre hemos tenidos que ahorrar para nuestros viajes, porque no nos gusta echarnos ningún compromiso de tarjetas bancarias"

Enfatizó que "ahora con mucho más gusto porque es una gran satisfacción venir a ver a nuestro hijo, el escuchar nuestro himno nacional en otro país, el ver tu playera, el ver tu escudo, el ver la gente que habla de los logros de mi hijo, me llena el alma y el corazón no tiene ningún precio".

La derrota en el debut por 0-1 ante Argentina, es un tema ineludible. "Fue un descalabro, pero no es la pérdida total, vamos a ganar y por más, sé que México tiene para triunfar y tiene para hacer mucho más en la cancha. Estos chicos no deben quedarse en su sueño, lo deben convertir en realidad".

NTX/JLS/GED/COPA11

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