Es Marco Pétriz un hombre que nació para hacer teatro

México, 30 Oct. (Notimex).- Considerado un apasionado y comprometido director y dramaturgo Marco Pétriz se ha consolidado como un profesional del arte escénico que ha llevado diversas obras con el Grupo Teatral Tehuantepec -el cual es fundador-, a la capital del país, Monterrey, España y Argentina, además ha logrado que el público, críticos, periodistas y expertos de teatro viajen al Istmo de Tehuantepec para conocer su innovadora propuesta.

"Uno de los logros que me parece más importante es que en todas las obras del grupo hay un trabajo honesto", explica en una entrevista que publica el más reciente número de la revista especializada "Paso de Gato", que resalta la labor que desde 1993 realiza el también profesor de teatro en dicha compañía, con la que ha montado 18 obras.

Definido como un hombre de teatro, Pétriz recuerda que su interés por el arte escénico surgió en la infancia: "cuando regresaba a mi casa, después de la misa o los bailes, montaba mi escenario y hacia mis representaciones".

Sin embargo, su vocación la encontró en la Universidad Autónoma de Benito Juárez, en Oaxaca, donde formó parte de la Compañía de Teatro Universitario y de la de Jesús, así como del grupo "Zipizape", con este último comenzó a crear un estilo de discurso teatral.

"En ´Zipizape´ aprendí que esto de hacer teatro requería de una disciplina que se lograba con el trabajo de hasta ocho horas diarias, entrenándose físicamente y explorando la actoralidad (sic). Esta experiencia marcó en mí una manera de ver el teatro", comenta.

Luego de crecer en esta agrupación, Pétriz inició su búsqueda como director, en 1987, con el colectivo que años más tarde se convertiría en el Grupo Teatral Tehuantepec, además, su pasión por compartir sus conocimientos lo llevó a incorporase a la Casa de Cultura como maestro de teatro.

Para el director de teatro y ópera, Mario Espinoza, el dramaturgo oaxaqueño es uno de los creadores más originales de México cuyo grupo ha logrado crear un sello único; "a su talento escénico agrega carácter y consistencia, conjunto de atributos que hacen de su teatro una presencia significativa en el movimiento escénico nacional".

En su reciente artículo "Marco Pétriz: estar involucrado o estar comprometido", publicado en la misma revista mexicana, el también director del Centro Universitario de Teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que tras muchos años Pétriz y su grupo han logrado que el teatro sea visto como un hecho cotidiano en la vida cultural de Tehuantepec.

"La exitosa carrera de Marco resultaría del todo inexplicable si olvidamos un factor esencial de la clave istmeña: Marco Pétriz no trabaja en solitario, sino en equipo (…), él y su gente están, a todas luces, comprometidos con el teatro", expresa Espinoza del trabajo de esta agrupación ganadora del Premio Enrique Ruelas, en 1994.

Por su parte, el crítico de teatro Fernando de Ita opina que Pétriz se transforma de poeta en carnicero: "con el afilado cuchillo de su mente el director tehuano corta la carne de los oficiantes hasta llegar al hueso. De ahí que buena parte de su breve pero intenso repertorio de montajes sean obras descarnadas, sin un gramo de sal porque su obsesión primaria es llegar a la medula de la emoción humana".

De los montajes del dramaturgo, el también periodista mexicano asegura en su artículo "De poeta a carnicero" que hay dolor en sus obras, razón por la que sus puestas en escena sobre las leyendas y mitos no son folclóricas sino atemorizantes.

"Tras la visión del poeta entra la mano del carnicero que corta todo lo superfluo para la representación de los sueños. Gracias al mezcal, gracias a la cerveza, gracias al calor, gracias a la urgencia del deseo carnal, la gente del Istmo vive la realidad como ficción y la invención como realidad".

Mientras tanto, el director del Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Rodolfo Obregón, en su artículo "Por fin pasé por Tehuantepec" considera a Pétriz como un ejemplo para el teatro, pues expresa que si en cada capital del país existiera un director con su calidad y pasión, México poseería uno de los mejores teatros del mundo.

La dignidad del fundador del Grupo Tehuantepec también es nombrada por el además docente de actuación, quien recuerda en esta publicación haber sido testigo y confidente de la manera en que Pétriz defendió su trabajo y a sus actores de la soberbia de algunos asesores de Teatro Escolar, "frente al intento de institucionalizar una estética, Marco respondió como lo que es, un poeta".

El dramaturgo tehuano es hoy uno de los más destacados del país, se ha caracterizado por presentar propuestas innovadoras en las que confluyen las tradiciones, el dolor y la poética; con su grupo teatral ha logrado acercar el arte escénico al Istmo con la Casa del Teatro Tehuano, lugar en el que cobran vida la mayor parte de sus obras.

Los montajes de Marco Pétriz son una muestra de la gran creatividad que posee, misma que se refleja en cada uno de sus proyectos, ya sea de gestión, producción, dirección o dramaturgia.

NTX/VLU/MCV

0
comentarios
Ver comentarios