Secundarios chilenos dispuestos a perder el año para tener "un futuro mejor"

Santiago de Chile, 26 jul (EFE).- Los estudiantes secundarios chilenos, movilizados desde hace dos meses en demanda de mejoras al sistema, afirmaron hoy que están dispuestos a perder el año si ello redunda en "un futuro mejor".

"Podemos perder un año, pero tener un futuro mejor", precisó Laura Ortiz, portavoz de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACE), en respuesta a lo señalado por algunas autoridades, que pusieron el 1 de agosto como plazo límite para que los estudiantes regresen a las aulas y no pierdan el año.

En ese contexto, en algunos establecimientos secundarios los estudiantes se descolgaron de las movilizaciones este lunes y regresaron a clases, lo que fue desestimado por Ortiz.

Los colegios que han depuesto las movilizaciones "son una minoría", pues hay más de 500 establecimientos que siguen en paro en todo el país, dijo la dirigente, en declaraciones a radio ADN.

Los secundarios chilenos demandan que la enseñanza vuelva a ser administrada por el Estado y no por los municipios, así como mayores recursos para contar con un educación pública "gratuita y de calidad".

También demandan la reconstrucción de los establecimientos destruidos o dañados por el terremoto del año pasado y la vigencia durante todo el año de la tarifa rebajada en el transporte público.

Junto con los secundarios se han movilizado los universitarios, en demanda de mayores recursos para las universidades públicas y rebajas en los intereses de los créditos con los que deben financiar sus carreras, entre otras reivindicaciones.

"Si es necesario perder el año, lo vamos a hacer. Pensando en un futuro, podemos perder un año, pero tener un futuro mejor", afirmó Laura Ortiz, quien añadió que en otros países los estudiantes "han estado nueve meses, un año y medio peleando por la educación y ahora pueden estudiar gratuitamente".

A juicio de la portavoz, el nombramiento de Felipe Bulnes como ministro de Educación en lugar de Joaquín Lavín fue "un cambio nulo" ya que "ha sido igual de intransigente y no ha tenido la disposición de conversar con nosotros".

Otro dirigente, Rodrigo Rivera, dijo que "la crisis social y política que hay en este momento" se agudizaría aún más si el Gobierno tomara la decisión de cerrar el año escolar a los jóvenes movilizados".

Puntualizó a radio Cooperativa que la pérdida del año escolar "es algo que debemos asumir si llega a pasar".

"Desde el comienzo analizamos cuáles podían ser las consecuencias de iniciar un proceso de movilización tan largo y siempre hemos sabido que tenemos que asumir ciertos costos", concluyó.

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