Los Verdes se lanzan a su "revolución ecológica" desde el próspero sur alemán

Berlín, 27 abr (EFE).- Verdes y socialdemócratas alemanes firmaron hoy el pacto de coalición para el que será el primer gobierno de un "Land" liderado por los ecopacifistas, en el industrioso Baden-Württemberg, con el objetivo de abrir una nueva "era verde" en la que ecología y economía estén equiparadas.

Winfried Kretschmann, futuro jefe verde de gobierno, presentó las líneas de lo que denominó una "modernización ecológica de la sociedad", lo que incluirá la introducción de la democracia directa para favorecer la implicación de la ciudadanía en la vida política.

Cuatro semanas después de derrotar al gobierno de centroderecha -formado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Liberal (FDP), como el que lidera Angela Merkel a escala federal- y acabar con seis décadas de dominio conservador, Kretschmann invitó "a todos" a "participar en el cambio político y social".

Por tal cambio entiende Kretschmann la equiparación entre objetivos ecológicos y económicos, en un "Land" (estado federado) del sur alemán identificado con la próspera industria automotriz, por estar ahí las sedes de Porsche y Daimler.

El líder verde -profesor de ética de 62 años, católico y alejado del perfil arquetípico del fundamentalismo ecopacifista- lanzó su primera andanada en una entrevista al popular diario "Bild" el domingo, en la que afirmaba que no le gustaba ir en Porsche -"es como ir sentado en el asfalto"- y apostaba por que se fabricaran menos coches.

Kretschmann relativizó luego esas palabras, al matizar que de lo que se trataba era de avanzar en el desarrollo de vehículos ecológicos, mientras por parte de Porsche se invitaba "a un diálogo constructivo" al futuro jefe del gobierno.

Asimismo, ha levantado ya ampollas su propósito de abrir la puerta a la democracia directa, cuestión que en Alemania es tabú, por los recelos a que ello dé alas a formaciones populistas.

Krestchmann, con los socialdemócratas como socios minoritarios, pretende someter a consulta popular la construcción de la estación de tren de Stuttgart, cuestión que provocó movilizaciones ciudadanas, a favor y en contra, durante meses.

Tal consulta se celebrará, de acuerdo a sus planes, el próximo octubre, pero la CDU ya ha anunciado su intención de recurrir al Tribunal Constitucional en contra de dicho referéndum.

El grupo conservador ha advertido de que hay contratos vinculantes con las empresas implicadas en su construcción y existe un plan de financiación, aprobado por la cámara regional en 2009.

Krechstmann tiene ante sí una compleja elección, puesto que sus filas verdi-rojas sólo tienen un voto sobre la mayoría absoluta.

El líder verde considera, sin embargo, que no sólo logrará la ratificación por parte de la cámara regional, prevista para el 12 de mayo, sino también la necesaria estabilidad para gobernar.

Los Verdes se erigieron en los comicios del 27 de marzo en grandes vencedores, al duplicar los resultados de cuatro años atrás y obtener un 24,2 por ciento.

Con ello invirtieron la correlación tradicional de fuerzas con sus socios naturales, los socialdemócratas (SPD), con un 23,1 por ciento.

Ello no quita, sin embargo, que la fuerza más votada del "Land" siga siendo la CDU, con un 39 por ciento, su peor resultado en el estado federado donde gobernó los 58 años anteriores.

La elección de un verde como jefe de gobierno de un "Land" es no sólo un hito histórico para esa formación, sino también un desafío para el resto de fuerzas políticas, incluidos sus socios.

El triunfo de los Verdes se atribuyó al "efecto Fukushima", ya que los comicios se celebraron bajo el impacto de esa catástrofe nuclear en Japón.

Sin embargo, la emergencia de los ecopacifistas viene de antes, tanto en Baden-Württemberg como a escala federal.

La CDU y el SPD comprobaron ya la erosión de su electorado en las generales de 2009, cuando ambas formaciones obtuvieron récords de bajadas, mientras los Verdes, liberales y La Izquierda crecían.

Desde que formó coalición con Merkel, el FDP ha caído en picado y ahora los sondeos le sitúan por debajo del cinco por ciento -mínimo para obtener escaños- mientras que la Izquierda se estancó.

Los únicos que siguen creciendo son los Verdes, que según los pronósticos podrían designar el próximo canciller, al frente de una coalición con los socialdemócratas como socios menores.

Gemma Casadevall

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