El Hanal Pixán, "reencuentro" de vivos y difuntos en la mesa

Por Juan Matú Chalé. Corresponsal.

Mérida, 30 Oct. (Notimex).- Fieles a sus tradiciones, las almas de los mayas regresan cada año a sus hogares al final de octubre y principios de noviembre, donde por espacio de ocho días conviven con sus seres vivos, quienes en su honor preparan bebidas y alimentos en una celebración conocida como Hanal Pixán.

En las ciudades, pero sobre todo en el campo, las casas se atiborran de incienso, de flores y velas multicolores, mientras los aroma del atole hecho con maíz nuevo o tierno, chocolate y comidas tan variadas y propias de la gastronomía yucateca, son devorados por las ánimas para reponer la energía perdida en el camino o ganarla.

Aunque la celebración del Hanal Pixan se fija los días 31 de octubre, así como 1 y 2 de noviembre, los preparativos inician mucho antes con la limpieza de patios, pintar con cal las albarradas, bordado los manteles que se utilizarán en las mesas-altar, adquirir jícaras, incensarios y todo lo necesario para la celebración.

La noche del 30 de octubre las puertas de las casas son iluminadas con velas multicolores y se coloca un camino con pétalos de flores naranja, para evitar que las almas se confundan de hogar, de lo contrario tendrán que espera un año para ver a sus seres queridos.

Los pixanes (almas) de los niños, son los primeros en realizar el viaje de retorno a casa, el 31 de octubre, día conocido como U Panal Palal, en cuyo honor se levanta un altar sobre una mesa cubierta con un mantel blanco y bordado de llamativos colores.

Sobre la mesa se pondrán fotos de los Palal (niños), acompañadas de imágenes de santos, así como flores multicolores como el xpujul o cempasúchil y aquellas cultivadas en los jardines familiares, a los que suman gajos de ruda y albahaca, útiles para numerosos fines curativos entre los niños mayas.

La mesa deberá tener como un elemento prioritario un vaso de agua, pues el trayecto se cree ha sido largo y sofocante desde el inframundo; además se pondrá chocolate y atole, panes, dulces de mazapán en forma de animales, galletas y frutas de la época, principalmente cítricos.

Aunque en las ciudades la incorporación de la mujer a la vida laboral, eje principal en el proceso de preparación de este fiesta, la práctica de colocar altares continua, aunque suelen ser más sencillos, en lugar de velas se utilizan veladoras en vasos de color y se pone un plato de comida, comprado o elaborado un día previo.

Aún cuando esta es una práctica ancestral, en muchos hogares a los hijos pequeños se les coloca un hilo negro en la muñeca de la mano, pues existe la creencia que de no estar marcados, se los pueden llevar las ánimas en su regreso.

El día 1 de noviembre, el día se dedica a los adultos muertos y es conocido como U Hanal Nucuch Uinicoob, día en que la velas de colores se cambian por otras de color negro; se dará paso a los retratos de los adultos fallecidos y en las mesas las comidas "blancas" se cambian por otras muy condimentadas.

El desayuno, desde las 5:00 de la mañana, será un tanto liviano, sólo se pondrá tamales colorados, tamales con chaya, tortilla de maíz nuevo, pan, así como bebidas como el atole de maíz nuevo, chocolate, atole de maíz y chocolate. En fechas reciente se ha sumado el café.

Será al mediodía, cuando la comida se engalane con el tradicional pib (mucbilpollo o pibilpollo), una especie de tamal cocido bajo tierra, con un relleno a base de manteca de cerdo, achiote, carne de pollo y/o puerco, envuelto en una masa simple o con frijol de espelón.

Aunque la elaboración del pib corresponde a las mujeres, es tarea exclusiva de los varones el proceso de cocción, para los cual cavan un hoyo profundo en la tierra, ponen una cama de piedras, sobre ella brazas de leña y encima los pibes, los cuales son cubiertos con hojas de plátano y enterrados.

También se colocan raciones de relleno negro y chilmole, ambos elaborados de pavo o pollo y, chile quemado, aunque el primero aderezado con el "but", bolas de carne molida de cerdo del tamaño de una pelota se softball.

Mientras más caliente se sirva la comida en el altar, más gratificante será para el "pixán" pues éste se alimenta del aroma, por ello es que las ollas de comida permanecen muy cerca del altar, en tanto los alimentos solo pueden ser consumidos por los vivos al menos un par de horas después de ser ofrendados.

Se sumarán el "Xek", mezcla de cítricos en rajas y jícama, con mucho chile molido y sal; elotes "pibinal" o cocidos bajo tierra; el "is wah" tortilla de maíz nuevo, dulce o salada; así como dulces de camote, calabaza y yuca.

El atole nuevo permanece, pero estará acompañado de balché, bebida etílica elaborada con la corteza del árbol del mismo nombre; xtabentún, también bebida alcohólica (anís) hecha a base de miel y una planta del mismo nombre o bien, recientemente, del aguardiente que gusta el difunto. Algunas veces se colocan cigarros.

El altar principal estará acompañado con otro de menor tamaño, en el que sólo se pondrá una vela blanca, un vaso de agua, una bebida y un plato de comida, estos es por si pixan de la familiar llegó acompañado de un amigo o para convidar a un alma que se extravió.

El día 2 de noviembre, conocido como U Hanal Pixannob, la población suele acudir a los cementerios a visitar la morada de difuntos y al igual que los días previos, los rezos son abundantes, en muchos casos acompañados con música de serafina o teclado.

En poblaciones mayas, los altares con abundantes viandas corresponden al "ochovario", es decir, ocho días después se agradecerá a los "pixanes" su visita con una comida especial, lo que les dará la energía necesaria para retornar al mundo de los muertos, cuyo camino de regreso de nuevo estará iluminado con velas y pétalos.

Sin importar la fecha elegida para el banquete, lo cierto es que el Hanal Pixán es tal vez la fecha más esperada por los yucatecos de todas las edades y clases sociales, una tradición que suele unir a las familias y garantizar así, su retorno feliz al hogar cuando las alma de los vivos abandone sus cuerpos.

NTX/JMC/JCG/AJV/MUERTOS11

0
comentarios
Ver comentarios