Márquez fue el perdedor, Beckham la figura y Neymar la estrella

Redacción EE.UU., 30 oct (EFE).- Reunión de estrellas del fútbol internacional en el Red Bull Arena, de Harrison (Nueva Jersey), donde se jugó el partido de semifinales de la Conferencia Este de la Liga Profesional de Estados Unidos (MLS) entre el equipo local de los Red Bulls y el Galaxy de Los Ángeles.

Al margen del triunfo por 0-1 del Galaxy, los grandes protagonistas iban a ser el defensa mexicano Rafael Márquez, que terminó expulsado; el centrocampista inglés David Beckham, que fue la figura, y el invitado sorpresa el joven brasileño Neymar, que confirmó su condición de nueva gran estrella mediática.

Neymar, que llegó de incógnito a Nueva York y no fue anunciada su presencia por los Red Bulls hasta que salió al campo para hacer el saque de honor, de inmediato acaparó toda la atención de los 22.663 aficionados que llenaron las gradas del estadio y lo recibieron con una gran ovación.

Antes Neymar si había compartido con las estrellas extranjeras de ambos equipos como el propio Beckham, ex jugador del Real Madrid, el equipo al que podría pertenecer en un futuro, y con el francés Thierry Henry, que perteneció al FC Barcelona, que también está interesado en sus servicios.

Neymar alabó el estilo de juego de Henry al calificó como uno de los mejores del mundo y del que había sido siempre un gran admirador cuando era niño.

Tras el impacto mediático de Neymar llegó el desarrollo del partido, que ya fue otra historia muy diferente en cuanto al poco fútbol que se vio sobre el terreno de juego y sólo el buen toque de balón y pases precisos de Beckham dieron algo de calidad al encuentro.

Beckham confirmó que se encuentra en su mejor momento desde que llegó en el 2007 al Galaxy procedente del Real Madrid para firmar por cinco temporadas y 32,5 millones de dólares.

El internacional inglés ha jugado por primera vez 26 partidos, incluidos 25 de la temporada regular, para dar 16 asistencias en los 49 goles que ha marcado el equipo.

Precisamente, un pase filtrado de Beckham que dio a los 15 minutos iba a permitir al centrocampista Mike Magee conseguir el único gol que se marcó en el partido, que nada más concluir generó una pelea entre jugadores que le costó la expulsión a Márquez y al centrocampista brasileño Juninho, del Galaxy.

Ambos se perderán el partido de vuelta de la eliminatoria semifinal y baja de Márquez será sentida por los Red Bulls, que además tendrán que remontar un marcador adverso en el Home Depot Center, de Carson (California).

Pero Márquez se hizo merecedor a la expulsión por parte del árbitro del encuentro Alex Prus, al ser el que inició la pelea al tirar el balón de forma intencional contra el delantero Landon Donovan.

El compañero de Donovan, Adam Cristman, que estaba cerca de Márquez, le recriminó la acción al internacional mexicano quien le respondió con un empujón, mientras por detrás llegó Junihno y golpeó en la cara a Stephen Keel, de los Red Bulls, que cayó desplomado al suelo.

Después de varios empujones entre el resto de los jugadores, entrenadores, asistentes y el equipo arbitral consiguieron al final restablecer el orden para que todos se retirasen a los vestuarios, aunque Márquez y Junihno con sus correspondientes tarjetas rojas.

La acción negativa de Márquez, que podría haber jugado su último partido de la temporada del 2011, si su equipo pierde el próximo jueves en California, se une a la polémica que generó cuando públicamente criticó a su compañeros de falta de nivel de juego, especialmente al defensa internacional Tim Ream.

Sus declaraciones de Márquez, de 32 años, no cayeron bien dentro del equipo y fue suspendido con un partido.

Márquez, que juega su segunda temporada con los Red Bulls de un contrato de cuatro por 4,6 millones de dólares anuales, tampoco tuvo su mejor rendimiento en el campo debido a las lesiones que arrastró al comienzo y luego el haber participado con la selección nacional en la competición de la Copa Oro.

El entrenador de los Red Bulls, el sueco Hans Backe, que puede estar también en su penúltimo partido con el equipo si no supera la eliminatoria ante el Galaxy, dijo que se estaba dando la mano con Bruce Arena, el técnico rival, y no vio lo que sucedió.

Por su parte, Donovan criticó el estilo poco deportivo que tuvieron los jugadores de los Red Bulls al no saber aceptar la derrota, algo que habían estado haciendo durante toda la temporada.

"Nunca había jugado contra un equipo que fuese tan tramposo e hiciese entradas fuertes sin sentido, pero creo que ha sido algo normal en su trayectoria esta temporada", denunció Donovan. "Al final lo importante es que el mejor equipo fue el que ganó".

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