Obama reitera su promesa de una reforma migratoria, pero la comunidad exige "hechos"

Washington, 25 jul (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reiteró hoy su compromiso con una reforma migratoria ante el "dolor" que causan las deportaciones, pero la comunidad inmigrante le exigió "hechos", de cara a los comicios de 2012.

Ávido del voto hispano, Obama ofreció hoy su primer discurso como mandatario en la conferencia anual del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), la principal organización hispana de EEUU, con un enfoque decididamente económico, en el que dejó en clara su preocupación por la crisis de la deuda y la ausencia de una vía para la legalización de la población indocumentada.

"Sé que algunos quieren que pase por encima del Congreso y cambie las leyes por mi cuenta... créanme que es una idea muy tentadora, no solo en la reforma migratoria", dijo Obama, interrumpido por un grupo de jóvenes indocumentados que gritaban la consigna de "¡sí que puedes!"

"Pero no es así como funciona nuestro sistema. No es así como funciona nuestra democracia... necesito una pareja para este baile, y el piso está vacío", señaló Obama al criticar que los republicanos abandonaron el diálogo sobre la reforma.

Por otra parte, instó a demócratas y republicanos a que logren un acuerdo antes del próximo 2 de agosto y eleven el límite de la deuda de 14,29 billones de dólares porque, advirtió, de lo contrario tendrá un "impacto directo en todos los estadounidenses".

Asimismo, repitió su mensaje de que reducir el déficit y la deuda debe ser un "sacrificio compartido" y que tanto los ricos como las grandes corporaciones deben "aportar su parte justa" de los impuestos.

Flanqueado por banderas de EEUU y ovacionado por los asistentes, Obama enumeró los logros de su Gobierno y reconoció que la tasa de desempleo entre los hispanos, del 11,6 por ciento, "es dolorosamente alta", pero insistió en que los problemas no se resolverán "de la noche a la mañana".

El discurso durante el almuerzo ante unas 1.700 personas en un hotel capitalino, entre líderes empresariales y comunitarios, activistas y estudiantes, forma parte de sus esfuerzos por afianzar el apoyo de los latinos para su reelección en 2012.

Obama ganó en 2008 con el 67 por ciento del apoyo latino, pero ahora algunas encuestas reflejan el descontento de esta comunidad, especialmente por la falta de una reforma migratoria.

Durante una rueda de prensa, la presidenta de NCLR, Janet Murguía, manifestó que el discurso, sin acciones "específicas", fue insuficiente para apaciguar a los hispanos.

Obama "se quedó corto". "Nuestra comunidad está desilusionada con los resultados que ha visto", dijo Murguía al referirse a las deportaciones.

"Nos es difícil escuchar que su Administración está preocupada... cuando es la principal fuente de ese dolor", de la separación familiar, enfatizó Murguía, al advertir de que el veredicto final lo darán en las urnas en 2012.

Agregó que una encuesta interna de NCLR demostró que la inmigración es, por primera vez, el asunto más acuciante de los hispanos, por encima de la economía y los empleos y la educación, en ese orden.

Aunque el apoyo latino a la gestión de Obama sigue rondando en torno al 50 por ciento, el Partido Republicano busca aprovechar la frustración de los hispanos, que conforman el 8 por ciento del electorado.

"El presidente Obama lo tendrá difícil para tratar de convencer a los votantes hispanos de que ha demostrado liderazgo en los asuntos que más les preocupan", dijo en un comunicado Victoria Martínez, portavoz del Comité Nacional Republicano (RNC, en inglés).

Martínez consideró que ningún discurso o conferencia podrá "distraer" a los latinos de la realidad que afrontan: una tasa de desempleo del 11,6 por ciento, y el incumplimiento de sus promesas electorales de 2008.

El presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, el republicano Lamar Smith, dijo en un comunicado que es "increíble" que Obama siga insistiendo en una "amnistía", cuando el país se ahoga en "una deuda de 14,5 billones de dólares" a la que, según él, han contribuido los indocumentados.

Según Murguía, el NCLR invitó a los cuatro precandidatos presidenciales republicanos, y ninguno aceptó participar en el encuentro.

La conferencia anual de NCLR, que se inició el sábado y concluye mañana, ha atraído este año a cerca de 25.000 personas, y cuenta con una variedad de talleres dirigidos a la familia hispana.

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