Indígenas mantienen el acampe en unas avenidas porteñas sin soluciones a la vista

Buenos Aires, 27 abr (EFE).- El bloqueo que lleva adelante un centenar de indígenas tobas en dos de las principales avenidas de Buenos Aires cumplió hoy su tercera jornada en medio de un caos de tránsito por la protesta, en reclamo de la devolución de tierras en la norteña provincia de Formosa.

A la manifestación se sumaron este miércoles militantes de izquierda en apoyo al reclamo de los pueblos originarios, que piden una entrevista con la presidenta argentina, Cristina Fernández.

También recibieron el respaldo del premio Nobel de la Paz 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, quien aseguró que "se están violando los derechos humanos de estas personas y duele que el Gobierno nacional no responda".

Los aborígenes iniciaron en la tarde del lunes el acampe en la tradicional Avenida de Mayo y en la 9 de Julio, en un nuevo capítulo de un extenso conflicto desatado el año pasado por el desplazamiento de unas 800 familias de la comunidad toba "La Primavera", aseguró el cacique Félix Díaz.

"Presentamos varias notas pidiendo audiencia a la presidenta, pero hasta ahora no" hubo respuesta, lamentó el cacique.

Este martes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigió al Estado argentino que "adopte las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad física" de los miembros de la comunidad "La Primavera".

Un centenar de aborígenes acampan desde fines del año pasado en plazoletas del cruce de las dos avenidas, en el centro de la ciudad, cuyo tránsito cortaron el lunes, después de que un grupo de ellos y su cacique comenzaran una "huelga de hambre" para exigir "justicia".

Díaz sostuvo que la jefa del Estado se niega a atender las reclamaciones de los aborígenes "para proteger" al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, a quien acusan de permitir la apropiación de más de mil hectáreas de tierras.

La comunidad toba, que se asienta en un territorio de Formosa limítrofe con Paraguay, afirma que el gobierno provincial le ha usurpado 1.300 hectáreas de tierras en violación a la Constitución argentina y las leyes que protegen los derechos de los pueblos originarios.

Además, exige "procesamiento y castigo" a los responsables de la represión desatada el pasado 23 de noviembre, cuando un integrante de la comunidad indígena y un agente de la Policía formoseña murieron en un enfrentamiento desatado cuando la fuerza de seguridad intentó desalojar por la fuerza la carretera que bloqueaban por su reclamo de restitución de estas tierras.

La comunidad toba "La Primavera", formada por unos 4.200 indígenas, es uno de los alrededor de 30 pueblos originarios que perviven en Argentina, y que reúnen en total a unas 600.000 personas, según cifras oficiales, aunque entidades sociales aseguran que pueden llegar a los tres millones.

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