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El Gobierno declara superado el peligro tras la inundación parcial de Bangkok

Bangkok, 31 oct (EFE).- La primera ministra de Tailandia, Yingluck Shinawatra, declaró hoy superado el peligro de que empeoren las ya severas inundaciones en determinadas áreas de Bangkok, donde las enfermedades acechan a cientos de miles de personas afectadas.

Yingluck cantó victoria después de que el enorme caudal de agua que desciende desde la región central del país, anegara 15 del total de 50 distritos de la capital, sobre todo los situados en Thonburi, una de las áreas con mayor densidad de población y que alberga un laberinto de canales legado del carácter fluvial que la urbe tuvo hace muchas décadas.

"La situación ha mejorado", señaló la jefa de Gobierno en rueda de prensa tras mantener una reunión con el Gabinete de crisis.

Bangkok, una metrópoli con notables contrastes en circunstancias normales, ofrece ahora uno más: una zona central seca en la que no ha desaparecido el bullicio habitual y una periferia anegada en la que su gente afronta un desastre.

Los habitantes de las áreas inundadas tratan de salvar sus casas o negocios intentando tapar las vías de agua o luchan en los diques de su barrio contra la tromba de agua que continúa llegando sin parar, cada vez de color más oscura y con un olor fétido debido a la basura que arrastra.

En balsas improvisadas o botes, la gente damnificada se desplaza más allá de las zonas anegadas para abastecerse de alimentos y agua potable, ambas muy escasas desde hace varios días en la capital, hasta el punto de que en algunas grandes superficies decidierono racionar la venta de sus existencias.

Los monasterios budistas de los distritos anegados acogen hasta a varios cientos de personas que han abandonado sus hogares a causa de la crecida del nivel del agua y proveen a esta de comida distribuida por asociaciones benéficas o el Ejército.

La inundación que afecta a cerca del 80 por ciento de Thonburi y a otros distritos capitalinos, es según aseguran los expertos, el precio por salvar el corazón de Bangkok del alud de agua estancada en la vecinas provincias del norte y que acuerdo a las autoridades todavía se estima que quedan unos 8.000 millones de metros cúbicos.

"Este volumen de agua puede sumergir toda la zona del oeste de Bangkok", advirtió el vicegobernador de la capital, Chainat Niyomthoom.

El Ministerio de Sanidad y organizaciones dedicadas a la sanidad pública, han alertado del creciente riesgo de que se desate una ola de enfermedades en las áreas inundadas, especialmente en las del casco urbano por la ingente cantidad de basura que genera a diario.

"El agua arrastra podredumbres y por eso existe el riesgo de que surjan enfermedades contagiosas por contacto con esta, además de casos de diarrea e infecciones cutáneas ", advirtieron las autoridades sanitarias.

Grandes extensiones de terreno de las provincias de Ayutthaya y Pathun Thani están cubiertas por hasta dos y tres metros de agua, incluidas aquellas que albergan siete grandes zonas industriales evacuadas hace casi dos semanas por orden del Gobierno.

"Esperamos que después de que desaparezca el agua las zonas industriales recobren la actividad en tres meses si pueden reparar los daños causados a la maquinaria", dijo la primera ministra.

No obstante, directivos de varias fábricas extranjeras han dicho en los últimos días de que se precisarán unos seis meses de trabajo y una fuerte inversión, antes de poder reanudar la producción.

En tres meses de persistentes inundaciones, 1,6 millones de hectáreas han quedado sumergidas por el agua y sin haber realizado un balance final del coste de los daños, el Gobierno calcula que para la rehabilitación será necesario gastar 900.000 millones de baht (30.000 millones de dólares, 21.439 millones de euros).

Estas inundaciones, consideradas las peores registradas en el país asiático en medio siglo, han causado al menos 381 muertos, 2,5 millones damnificados y obligado a más de 150.000 personas a refugiarse en improvisados centros de acogida.

El desastre comenzó a gestarse a finales del pasado julio con el desbordamiento de ríos y pantanos del norte y la región central, a causa de las copiosas lluvias del monzón y de tres tormentas tropicales seguidas.

Miguel F.Rovira