Causa indignación en Honduras fuga de policías presos por asesinato

Tegucigalpa, 31 Oct (Notimex).- La fuga de cuatro policías implicados en la muerte hace una semana de dos estudiantes universitarios, entre ellos un hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julietta Castellanos, causó hoy indignación.

Los policías a los que se les otorgó permiso de salida el sábado pasado, fueron el subinspector Geovanny Galeas y los policías Rubén Pozo, Wilfredo Figueroa y Santos Arnulfo Padilla.

Se encontraban recluidos en la Jefatura Metropolitana de la Policía en Tegucigalpa, cuyo director Jorge Alberto Barralaga fue suspendido del cargo, por haberles otorgado el permiso de salida, anunció este día el alto mando policial.

Los estudiantes universitarios Carlos David Pineda y Rafael Alejandro Vargas Castellanos, aparecieron muertos por disparos en la periferia de la capital, el pasado lunes 24.

De acuerdo con las denuncias ese día, en horas de la madrugada, los estudiantes no pararon en un retén policial a inmediaciones del aeropuerto Toncontin, por lo que se les disparó y se les obligó a detenerse.

La patrulla policial constató que uno de los disparos penetró en el cuerpo de Vargas Castellanos, quien iba manejando, por lo que optaron por trasladarlos a la patrulla para ir a "rematarlos" en un tramo de la carretera al sur del país.

Fiscales del Ministerio Público inspeccionaron varias patrullas policiales que hicieron ronda esa noche y corroboraron que la que utilizaron los cuatro policías sospechosos tenía vestigios de sangre y cabellos de uno de los jóvenes asesinados.

El comisario de Policía, Danilo Orrellana, dijo este día por la emisora radial HRN, que a los cuatro policías se les extendió permiso de salida el fin de semana, porque no había una orden de captura formal en su contra.

"Estoy indignada viendo que estamos ante un Estado que se desmorona ante la ciudadanía", dijo hoy a la emisora, la rectora de la Universidad Nacional Autonoma, Julietta Castellanos, madre de uno de los ejecutados.

Por su parte, el fiscal general del Estado, Luis Alberto Rubi, informó que tanto el presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa y él habían dado instrucciones a la Policía Nacional para que no los soltaran.

"Todos los hondureños estamos en peligro, porque aquí la Policía tiene licencia para matar", advirtió también este lunes el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio.

NTX/MM/BGG/

0
comentarios
Ver comentarios