Gobierno argentino se desmarca de protesta de indígenas que bloquean avenidas

Buenos Aires, 29 abr (EFE).- El Gobierno argentino se desmarcó hoy de las protestas de un centenar de indígenas de la provincia de Formosa (norte) que mantienen desde el pasado lunes un acampe en dos de las principales avenidas de Buenos Aires para pedir la devolución de tierras.

"No podemos solucionar el tema de tierras porque ya está en la Justicia", aseguró el ministro argentino del Interior, Florencio Randazzo, en declaraciones a radios locales.

Los aborígenes de la comunidad toba "La Primavera" reclaman que la presidenta argentina, Cristina Fernández, atienda sus demandas para abandonar el acampe en la tradicional Avenida de Mayo y en la 9 de Julio, que mantienen desde la tarde del lunes, en un nuevo capítulo de un conflicto iniciado el año pasado.

"Es injusto que quieran hacer parecer al Gobierno como un insensible, al que no le importa el reclamo. Eso es falso. Hemos resuelto todo lo que estaba al alcance del Gobierno, lo otro está en manos de la Justicia", subrayó Randazzo.

El ministro opinó que el bloqueo "no tiene sentido" y aseguró que el Gobierno atendió a la comunidad "en reiteradas oportunidades y se le dio solución a las cosas que plantearon".

"El tema vinculado al litigio de las tierras no tiene una solución inmediata. La comunidad hizo un planteo ante la Justicia y nosotros no tenemos posibilidad de resolverlo", insistió Randazzo.

El conflicto de la comunidad se desató el año pasado con el desplazamiento de unas 800 familias tobas, aseguró el cacique Félix Díaz, quien aseguró haber pedido "varias audiencias" a Fernández.

El reclamo indígena cuenta con el respaldo de agrupaciones de izquierda, del premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, y de organizaciones humanitarias, como Amnistía Internacional.

El martes pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigió al Estado argentino que "adopte las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad física" de los miembros de la comunidad "La Primavera".

Los aborígenes acampan desde fines del año pasado en plazoletas del cruce de las dos avenidas, en el centro de la ciudad, cuyo tránsito cortaron el lunes, después de que un grupo de ellos y su cacique comenzaran una "huelga de hambre" para exigir "justicia".

Díaz sostuvo que la jefa del Estado se niega a atender las reclamaciones de los aborígenes "para proteger" al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, a quien acusan de permitir la apropiación de más de mil hectáreas de tierras.

La comunidad toba, que se asienta en un territorio de Formosa limítrofe con Paraguay, afirma que el gobierno provincial le ha usurpado 1.300 hectáreas de tierras en violación a la Constitución argentina y las leyes que protegen los derechos de los pueblos originarios.

Además, exige "procesamiento y castigo" a los responsables de la represión desatada el pasado 23 de noviembre, cuando un integrante de la comunidad indígena y un agente de la Policía formoseña murieron en un enfrentamiento desatado cuando la fuerza de seguridad intentó desalojar por la fuerza la carretera que bloqueaban por su reclamo de restitución de estas tierras.

La comunidad toba "La Primavera", formada por unos 4.200 indígenas, es uno de los alrededor de 30 pueblos originarios que perviven en Argentina, y que reúnen en total a unas 600.000 personas, según cifras oficiales, aunque entidades sociales aseguran que pueden llegar a los tres millones.

0
comentarios
Ver comentarios