La Iglesia católica de Guatemala homenajea a cuatro catequistas torturados durante la gue

Guatemala, 28 abr (EFE).- La Iglesia católica guatemalteca rindió hoy un homenaje a cuatro catequistas, que fueron torturados y sobrevivieron a matanzas del ejército durante el conflicto armado que desangró a este país centroamericano entre 1960-1996.

El homenaje consistió en la publicación del libro "Testigos del Morral Sagrado", elaborado por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (Odha), que recoge los testimonios de los cuatro religiosos de lo ocurrido en las comunidades rurales en que vivían.

El cardenal de Guatemala, Rodolfo Quezada, con voz quebrada, dijo durante la presentación haberse emocionado "mucho al leer el libro que nos dibuja la terrible realidad que pasó nuestro país".

"Me conmovió y me hizo derramar más de alguna lágrima leer los testimonios de los catequistas Marcelino Cano, Tiburcio Hernández, Marcelino López y Ángel Ovidio", expresó el religioso.

El título del libro hace referencia al morral en el que los catequistas llevaban su biblia y sus cuadernos para apuntar las necesidades de la población desplazada durante la guerra.

Según Santiago Otero, responsable de la investigación, en los testimonios narrados por los cuatro sobrevivientes "se intuye la realidad de muchos catequistas que murieron durante la guerra".

Otero dijo que Tiburcio Hernández "fue salvajemente torturado y herido en su vientre.

"Fue difícil sacarles los testimonios", aseguró el religioso.

Hernández recuerda que el ejército llegaba a las regiones de Quiché, en el noroeste del país, una de las zonas más castigadas por la guerra, y les decía que no se metieran con la guerrilla porque "eran cubanos y ladrones" que iban a "robar terrenos y a sus mujeres".

El catequista asegura que a principios de la década de 1980 se registraron dos matanzas en el municipio de Nebaj, lo que obligó a la población a vigilar día y noche la llegada de los militares con el fin de avisar a la gente para que escapara de la comunidad.

"Pude ver que el ejército estaba entrando a la primera casa de la aldea, vi que una mujer corrió, pero la agarraron y la machetearon, la metieron a la casa y le prendieron fuego", dice Hernández en uno de sus testimonios.

En otra casa, anota, mataron a diez u once personas, mientras él "trataba de seguir controlando lo que hacía el ejército" sin que lo vieran.

Según el catequista, en una de sus vigilias fue capturado por un soldado: "Yo di un gran grito. No grites hijo de p... me amarraron por el cuello con un lazo, los brazos, las piernas, pero mi pensamiento era que tenía que aguantar el dolor de las torturas", refiere.

Sostiene que los militares, que lo acusaron de ser guerrillero y de matar a soldados, le quemaron la frente, el vientre y los testículos, y le sacaron el intestino.

La publicación del libro forma parte de la actividades conmemorativas del 13 aniversario del asesinato del obispo Juan Geradi, perpetrado el 26 de abril de 1998 y por el que cumplen una condena de 20 años dos militares y un sacerdote desde 2001.

0
comentarios
Ver comentarios