Afirma León Gutiérrez que el cuento es el género más difícil

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* Presentó su libro "Los colores de la noche"

México, 27 Jul. (Notimex).- Dentro de la narrativa, el cuento es el género más difícil, por encima de la novela, aseguró anoche el escritor y cuentista mexicano León Guillermo Gutiérrez.

Entrevistado antes a la presentación de su libro "Los colores de la noche", en la Casa Refugio Citlaltépetl, el también doctor en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) añadió que, no obstante que la novela es el género literario que más aceptación tiene entre lectores mexicanos, el cuento goza de total y plena salud.

Narrador y ensayista, cuyos textos han sido publicados en revistas y suplementos culturales de Chile, Bolivia, España, Estados Unidos, Inglaterra y México, Gutiérrez elogió el trabajo de cuentistas mexicanos como Juan Rulfo, Juan José Arreola y Amparo Dávila, a ésta última la calificó como "la gran cuentista de generación de medio siglo".

Bajo el sello Ediciones sin Nombre, "Los colores de la noche" presenta un total de 11 cuentos en los que su autor habla de la amplia diversidad de colores que tiene la noche y que, a la vez, tienen algo en común: la muerte, pero una que se hace presente no de una manera dramática, sino como la vida misma se presenta.

"En la noche podemos encontrar muchos matices y estos matices nocturnos se encuentran también en la vida cotidiana, y yo parto de hechos cotidianos, ordinarios pero que trascienden a través de la narrativa, de la misma anécdota que se va contando.

"Este libro no guarda una unidad temática de los 11 cuentos, todos tiene su propia individualidad, es decir, cada color tiene su propio espectro. Son diversos tipos de realidades porque la vida tiene muchas realidades", consideró el autor.

Por su parte, el poeta y editor de esta reedición, José María Espinasa, reconoció que la novela es el género que más se lee y pugnó porque se rescate el cuento, pues éste ha sido minimizado.

"La novela es el género que más se lee y eso ha traído consecuencias tristes, pues las editoriales se arriesgan menos con géneros como la poesía y el cuento, a pesar de que éste último tiene diferentes maneras subterráneas de ser leído, maneras paralelas al mercado", dijo.

Sobre "Los colores de la noche", opinó que es un texto que se viene a insertar en una muy rica tradición del cuento mexicano.

"El libro fue premiado en un concurso en los años 90 y que tuvo una edición de muy baja circulación en esa época con motivo del premio; ahora lo reeditamos y revisamos con el apoyo de su autor; creemos que es un eslabón más en esa tradición de alta calidad cuentística", dijo el vate.

De acuerdo con el también director de Ediciones Sin Nombre, los cuentos que se presentan en la publicación no sólo están vinculados a la actualidad, sino que son plenamente contemporáneos.

"Los cuentos tienen diferentes temáticas, tales como el destino, el amor, la muerte o el entorno, y en ellos el desarrollo muy sintetizado de personajes e historietas muy llamativas, se trata de un trabajo que al lector lo va atrapar", mencionó.

Para Espinasa, la virtud principal de "Los colores de la noche" radica en la creación de los personajes.

"Muchas veces en la conversación contamos una historia graciosa y hay alguien que nos dice esto es como para un cuento. Pero en realidad la virtud del cuento no es tanto su ingenio anecdótico sino su capacidad para concretar personajes con una psicología propia", consideró.

Al respecto, el escritor Emmanuel Carballo elogió el trabajo cuentístico de León Guillermo y lo calificó como un autor "polivalente".

Escribe con el mismo entusiasmo y la misma eficacia, poemas, cuentos, entrevistas, notas bibliográficas y trabajos de investigación literaria, dijo.

Como cuentista, expuso, León Guillermo está al principio de un camino lleno de enmendaduras, de desviaciones, de altibajos, prolijo en experimentos y asimilaciones de rasgos tomados de los autores predilectos, de hallazgos sorprendentes y conquistas impremeditadas.

León, añadió Carballo, es un prospecto de cuentista y un caso de narrador en ciernes digno de elogio.

Respecto al texto, opinó que éste pone al lector frente a un cuentista bien pertrechado para ejercer su disposición natural a contar historias.

"Sabe tocar la cuerda poética cuando la acción del cuento así lo exige; sabe, asimismo, pulsar la cuerda dramática, pero en sordina y burlándose un tanto de las implicaciones de la anécdota.

"Sabe ser cronista involuntario del mundo de todos los días, anodino y repetitivo, con la frescura de un narrador coetáneo del momento en que ocurrieron estos incidentes", apuntó.

NTX/MBH/MCV/RML

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